jueves, 27 de julio de 2023

Tres comunidades autónomas alcanzan el pleno empleo y otras cuatro lo rozan

 


MADRID.- Según la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el empleo creció en España hasta superar por primera vez los 21 millones de trabajadores, a la vez que el desempleo descendió hasta cifras históricas del 11,6% de media nacional.

Si bien el descenso del paro ha sido generalizado, no se ha comportado de la misma forma en todas las comunidades autónomas. Si en algunas lo hizo de forma notable, en otras los datos se han quedado más cortos. Quienes más redujeron el desempleo han sido Balears(58,16%), Navarra (27,39%), La Rioja (26,34%), Asturias (18,75%) y Catalunya (17,28%). Sin embargo lo han hecho en menor medida otras como Andalucía (-0,17%) o Aragón (-3,68%).

Según los datos hechos públicos por el INE esta jueves, tres comunidades autónomas han reducido en número de parados por debajo del 8%, cifra que el Gobierno ha puesto como marca para decretar el pleno empleo. Estas regiones son Balears (7,15%), Euskadi (7,13%) y La Rioja (7,46%).

Otras cuatro comunidades que se han quedado a las puertas de ese porcentaje y podrían alcanzar el pleno empleo en breve son Cantabria cuya tasa de paro fue del 8,12% en el segundo trimestre de 2023. También se acercó Catalunya, que marcó un desempleo del 8,44% en el mismo trimestre. A estas dos las siguen con unas décimas más Aragón, que se quedó con un 8,59% de desempleo y Navarra, con un 8,79%.

En las antípodas de estos datos están regiones como Ceuta y Melilla, que según datos de la EPA, con un 27,37% y un 19,42% respectivamente. 

Este máximo de contrataciones y el mínimo histórico de desempleados vienen a consolidar una tendencia positiva registrada por la EPA en las últimas encuestas y continúan la tendencia del último año, cuando el empleo creció en 588.700 personas, un 2,88%.

El Ministerio de Asuntos Económicos ha destacado que los datos de la EPA son el "reflejo de la fortaleza y el dinamismo de la economía española que favorece a familias y empresas".

Cifras ya casi desconocidas desde 2008

En el segundo trimestre se aceleró la creación de empleo, con un incremento de la ocupación de más de 600.000 trabajadores. La población activa se incrementó en 238.600 personas hasta las 23.819.200 personas, alcanzando también un nuevo máximo histórico.

La ocupación alcanzó las 21.056.7000 personas en el segundo trimestre de 2023, lo que supone un récord histórico de personas trabajando, según la Encuesta de Población Activa (EPA), publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

En el segundo trimestre del año se aceleró la creación de empleo, con un aumento de 603.900 trabajadores, lo que, unido al aumento de la población activa, que también alcanza un nuevo máximo y se sitúa en 23.819.200 personas, y la reducción de la tasa de paro hasta el 11,6 %, reflejan el dinamismo y cambio estructural del mercado laboral, la eficacia de las reformas adoptadas y la fortaleza de la economía española.

El paro se redujo de abril a junio en 265.300 personas, un 11,68 %, (-6,61 % con datos corregidos de estacionalidad), El número total de desempleados se situó en 2.762.500 personas y el paro descendió hasta el 11,6 %, la tasa más baja desde 2008.

Hay que destacar también que en el segundo trimestre ha aumentado la ocupación y descendido el paro en todas las Comunidades Autónomas, reduciéndose también en casi 140.000 el número de hogares con todos sus miembros en paro.

Durante el trimestre ha seguido reforzándose la estabilidad del empleo, con un incremento de los contratos indefinidos de 410.000, frente a los 95.400 temporales, lo que ha permitido que la tasa de temporalidad se mantenga en el mínimo del 17,3, que acerca a España a la medida europea.

Asimismo, hay que señalar que todo el empleo creado en el segundo trimestre ha sido en el sector privado, con 610.100 trabajadores más y un descenso de 6.200 del sector público. En estos meses el número de trabajadores autónomos se incrementó en casi 100.000 personas.

En este contexto de mejora del empleo, es especialmente significativo el aumento de la población activa, que en este periodo se incrementa en 238.600 personas hasta alcanzar los 23.819.200 trabajadores, poniendo de manifiesto la confianza de los trabajadores en encontrar un puesto de trabajo pese al difícil entorno exterior.

Ocupación

La ocupación se incrementó en 588.700 personas en el último año (+2,88 %), hasta situarse en 21.056.700 personas, la cifra más alta de la serie histórica. En el último trimestre la ocupación aumentó en 603.900 personas (+2,95 %). En términos desestacionalizados, creció un 1,4 %.

El empleo en términos interanuales registró el mayor crecimiento en el sector Servicios, con 658.000 ocupados más y Construcción, con 20.800 y bajó en Industria en 50.500 personas y en Agricultura en 39.600. En el segundo trimestre del año, el sector Servicios creó la mayor parte del empleo, con 606.000, seguido de Construcción, con 60.900 más, Agricultura, con 1.500, mientras que descendió en Industria, con 64.500 ocupados menos.

Por lo que respecta a las Comunidades Autónomas, la ocupación aumentó en todas las regiones en los últimos 12 meses. Los mayores aumentos se produjeron en Cataluña, con 133.000 ocupados más, Andalucía, con 101.600 y la Comunidad Valenciana, con 72.700.

También en el segundo trimestre aumentó la ocupación en todas las Comunidades. Los mayores incrementos se dieron en Cataluña, con 132.700 empleados más, Islas Baleares, con 108.100 y Madrid, con 77.300.

Sigue la positiva evolución del empleo indefinido con un incremento de 1.3140100 personas en los últimos 12 meses, mientras que el temporal disminuyó en 764.300. En el segundo trimestre esta tendencia continuó, con un alza de 410.100 asalariados indefinidos y 95.400 temporales. De esta forma, la tasa de temporalidad disminuye hasta el 17,3 %.

También siguió aumentando el empleo a tiempo completo, con un incremento de 559.200 personas en el último año, muy por encima del empleo a tiempo parcial, que aumentó en 29.500 personas. En el segundo trimestre se mantiene esta tendencia, con un aumento de 561.500 trabajadores a tiempo completo, frente a los 42.500 a tiempo parcial, lo que ha permitido que la parcialidad se reduzca hasta el 13,52 %.

Por género, el empleo femenino se ha incrementado en 308.200 personas en el último año y continuó creciendo en el primer trimestre, con 271.800 mujeres más ocupadas. Por su parte, la ocupación masculina en términos interanuales también se elevó en 280.500 trabajadores y en 332.200 en el último trimestre.

Desempleo

El paro se redujo en 157.000 personas en el último año (-5,38%), con una disminución de 365.300 personas en el segundo trimestre (-11,68 %) hasta las 2.762.500 personas, reduciéndose la tasa de paro hasta el 11,6 %, la más baja desde 2008. En términos desestacionalizados la variación trimestral es del -6,61 %.

En términos interanuales, el paro desciende en Agricultura, con 13.500 parados menos y en Construcción, con 6.200 desempleados menos. Por el contrario aumenta en Servicios, con 64.700 parados más, y en Industria, con un incremento de 2.800. En el segundo trimestre del año, el desempleo se reduce en todos los sectores, especialmente en Servicios, con 208.600 parados menos.

Por Comunidades Autónomas, todas registran descensos del paro en el último año. Los mayores descensos en términos anuales se produjeron en Canarias, con 25.200 menos, Cataluña con -23.700 y Galicia, con un descenso de 19.700.

Estas cifras se registraron tras un último trimestre en el que también se redujo el paro en todas las Comunidades. Las mayores bajadas se dieron en Cataluña, con 70.400 parados menos, Islas Baleares, con 68.600 menos y la Comunidad de Madrid, con 49.900.

Durante el segundo trimestre ha seguido reduciéndose la tasa de paro femenina, que se situó en el 13,2 %, la menor desde 2008, y la tasa de paro masculino descendió hasta el 10,27 %. También sigue bajando el paro juvenil, que se sitúa en el 27,9 %, de nuevo la menor tasa desde 2008.

 

¿Quién ha ganado las elecciones? / Santiago Alba Rico *



España es un país difícil. La derecha lo quiere simplificar. Es ese, desde los Reyes Católicos, su impulso histórico: lo llamaré el "método Procusto", por el mitológico ladrón que ajustaba el cuerpo de sus huéspedes, sierra o martillo mediante, al tamaño de la cama; o también "método Gordias", en referencia al complicadísimo nudo que Alejandro Magno, sin tiempo que perder, cortó de una cuchillada para conquistar la Frigia. La derecha quiere decidir el tamaño de España. La derecha quiere deshacer el nudo llamado España a golpes de espada.

Como sabemos, hay dos figuras retóricas que utilizamos con frecuencia, de manera cotidiana y banal, y de las que a veces abusan los periodistas y los políticos. Tenemos, por un lado, la sinécdoque, que consiste en nombrar la parte por el todo o viceversa; y tenemos la prosopopeya, mediante la cual atribuimos cualidades humanas a una entidad o concepto abstracto. 

Sin ellas sería muy difícil hablar y casi imposible dar la mayor parte de las noticias; pero su uso esconde a veces trampas conceptuales potencialmente engañosas. "Los españoles votan a la derecha" o "los españoles votan a la izquierda" son sinécdoques a través de las cuales solemos resumir un resultado electoral, olvidando que los partidos que pierden las elecciones también están compuestos de españoles. "España vota a la derecha" o "España vota a la izquierda" son, por su parte, prosopopeyas que se representan España como una persona vida dotada de una única voluntad.

Si pretendemos titular las elecciones del pasado domingo mediante estas dos figuras retóricas, hay que reconocer que tan legítimo es que Feijóo declare que "España y los españoles han votado al PP" (pues ha sido, por los pelos, el partido más votado) como que Sánchez y Díaz afirmen que "España y los españoles rechazan las políticas reaccionarias del PP y de Vox"" (toda vez que, en efecto, el resultado no da a la derecha una mayoría suficiente para formar Gobierno). 

¿Quién ha ganado entonces las elecciones? No las ha ganado, no, la derecha, pese a la exigua ventaja en votos de Feijóo sobre Sánchez,  pero tampoco —seamos un poco sensatos— las ha ganado la izquierda, por muy grande que sea nuestro alivio desde el pasado domingo.

¿De quién ha sido la victoria? Las elecciones, digamos la verdad, las ha ganado la dificultad. Y eso es manifiestamente bueno. Pues si aceptamos, como sostengo en el primer párrafo, que España es un país difícil (una radical complejidad histórica y territorial, un nudo endiablado), podemos rematar todos estos tropos poéticos afirmando que "España ha elegido la dificultad" o, valga decir, que "España se ha votado a sí misma" o, a modo de colofón retórico, que "España ha ganado las elecciones". 

Esto es lo realmente bonito e incómodo del 23J: España quiere ser difícil, aunque no quepa bien en el lecho de Procusto; pide ser desatada con cuidado, como un nudo enrevesado, y no ser forjada en un molde de un solo hachazo. Este "querer ser difícil" es lo que a veces se llama, con otro nombre, democracia.

Bienvenida sea, pues, esta dificultad precariamente victoriosa que la derecha, desde don Pelayo, quiere simplificar de un tajo. Bienvenido sea un resultado electoral que reivindica —también por los pelos— la complejidad democrática sobre la simplicidad retórica y autoritaria. Bienvenido sea ese país difícil que asoma a veces entre las costuras y que nunca acabamos de construir.

España, sí, es un país difícil y lo es por muchas razones. Algunas las comparte con el resto del mundo: neoliberalismo revolucionario, desigualdades sociales, descrédito de las instituciones democráticas. Pero frente a las crisis globales cada país reacciona recapitulando y actualizando su propia historia. No sé si la de España es la más triste, como lamentaba Gil de Biedma, pero está quizás en el top 10.

El miedo que muchos hemos pasado en las semanas anteriores a las elecciones y el alivio con que respiramos desde el domingo pasado tiene mucho que ver con este regüeldo o regreso del estilo hispano: ausencia de élites democráticas, alianza entre los intereses económicos y el pensamiento reaccionario, negación radical del otro en nombre de una España encogida y homogénea en la que precisamente España —la España difícil que ha sacado la cabeza en las últimas décadas— no cabe.

Paradójicamente la derecha española ha llamado siempre "España" a una idea abstracta muy simple y "anti-España" a la difícil España realmente existente. Nuestra derecha se ha radicalizado, como la estadounidense, la italiana o la brasileña, pero lo ha hecho de una manera muy castiza, mediante un negacionismo patriótico que niega precisamente la endiablada dificultad de España. 

Esta es la paradójica dificultad adicional de un país difícil y mal construido: la de una derecha premoderna que quiere simplificar todas las dificultades: las relaciones entre los cuerpos, las relaciones entre los territorios, las relaciones entre los poderes, las relaciones entre las clases, las relaciones entre las memorias.

Así que convendría no olvidar algunas cosas. La primera: que esa derecha simplona y radical no ha ganado, pero tampoco ha perdido las elecciones. El domingo pasado no consiguió los votos necesarios para gobernar el Estado, pero gobierna la mayor parte de las instituciones locales y autonómicas y, sobre todo, opera ya en una sociedad antropológicamente más neoliberal, más reaccionaria y menos democrática.

Tampoco conviene olvidar —en segundo lugar— que la España difícil que ha ganado las elecciones (por utilizar la sinécdoque abusiva banal) no es de izquierdas: el escrutinio visibiliza de hecho la España republicana y federal que aún no existe de derecho. En España no hay, como se cree, un bloque de derechas enfrentado a un bloque de izquierdas.

Hay una derecha castiza, nacional, simplificadora y radical, enfrentada a una constelación territorial e ideológica diversa: formada —es decir— de dos izquierdas españolas (PSOE y Sumar, una más moderada y otra más transformadora), tres izquierdas nacionalistas no homologables entre sí (ERC en Catalunya, Bildu en el País Vasco y BNG en Galicia) y dos derechas nacionalistas, vasca y catalana, cuyos programas no se reducen al pragmatismo económico (PNV y Junts).

La España difícil es tanto de izquierdas como de derechas; por eso es ya republicana y federal y por eso, frente a la España simplona de Procusto y Alejandro, es mucho más democrática. España, de hecho, lo sabemos, no puede gobernarse democráticamente sin los nacionalismos centrífugos, de izquierdas y de derechas, a los que habrá que agradecer que, en una coyuntura difícil (y a veces con un ejemplar sentido de la responsabilidad), estén ayudando a las izquierdas españolas a salvar la democracia y el derecho en España.

A cambio, el futuro Gobierno de coalición —si, como espero, llega a formarse— debería hacer explícita de una vez por todas la dificultad nuclear de nuestro país y movilizar todos los medios a su alcance para convencer a los ciudadanos de que la democracia —la complejidad negociadora, el nudo desatado a muchas manos— es mucho más satisfactoria, pacífica y eficaz que cualquier simplificación patriótica. 

Frente a la tentación de la simplicidad, alimentada por buena parte de los medios de comunicación, necesitamos una pedagogía de la dificultad: un patriotismo de nudos y lazos y no de tajos y atajos.

El verdadero desafío para ese Gobierno será el de construir una sociedad menos neoliberal, menos reaccionaria y más democrática que deje hablar y votar, pero no mandar, a los simplificadores. 

La España difícil que se ha votado a sí misma no se va a imponer en los próximos cuatro años como pluralidad de destino en lo territorial, pero el PSOE de Sánchez (del otro mejor no hablar) no debería olvidar que, más allá de sus negociaciones con Junts, la democracia en España seguirá estando en peligro mientras no se haga retroceder al mismo tiempo el neoliberalismo, el oscurantismo mediático y el castizismo institucional y territorial. 

La España difícil debe ser, de manera simultánea, un hecho electoral y un proyecto de futuro.

Pero la España difícil —por último— es ese conglomerado de cálculos, desencantos y temores que ha comparecido, de manera inesperada y en el último minuto, en unas elecciones en las que muchos votantes de izquierdas han votado a regañadientes y sin esperanza de representación. 

El PSOE no debe olvidar, por ejemplo, a los muchos votantes de Sumar que le han prestado el voto en provincias donde solo el partido de Sánchez podía obtener escaños. Una parte de Sumar está hoy dentro del PSOE y eso debe reflejarse en los acuerdos de Gobierno y en las leyes. 

Sumar, por su parte, no debería olvidar a los muchos abstencionistas convencidos que le han prestado el voto por temor a las políticas simplificadoras de la derecha radical. Si Sumar quiere comprometer para siempre a ese electorado intermitente de izquierdas tendrá que llevar su programa económico y social al Consejo de Ministros, sí, pero también ofrecer a los jóvenes que se politizan una organización acogedora, plural y democrática: el país difícil no puede ser aún federal y republicano, pero nuestras organizaciones políticas sí.

El 23J fue un alivio, no un triunfo. Ahora toca trabajar, atando y desatando nudos, para formar un gobierno que represente y defienda la España difícil y democrática y deje poco a poco sin habitantes, mediante leyes mejores y mejor defendidas, esa España simplificadora y autoritaria que la derecha castiza radicalizada (racista, machista, homófoba y neoliberal) va a seguir tratando de imponernos, con democracia o sin ella.

 

(*) Escritor, filósofo marxista y ensayista

 

https://blogs.publico.es/dominiopublico/54407/quien-ha-ganado-las-elecciones/

miércoles, 26 de julio de 2023

Desfile de muertos vivientes en el cementerio de la derecha política

 


MADRID.- “Colapso en el PP ante unos datos muy por debajo de las expectativas y que no estaban en ningún cálculo”, decía una frase en la crónica de la noche electoral en la sede de Génova publicada en ABC en la noche del domingo. No la busquen ahora. Desapareció en una edición posterior cuando alguien decidió que daba una imagen muy negativa del ambiente en la sede del partido, según advierte www.eldiario.es. 

Luego aparecieron hasta catorce personas en el balcón del PP para fabricar una imagen de victoria. Alberto Núñez Feijóo se rodeó de trece guardaespaldas a ver si socializaba la culpa. Una de ellas vestida de rojo, Isabel Díaz Ayuso, exhibía una mirada enigmática. No podía ocultar que todo ese jolgorio sólo encubría el fracaso de Feijóo.

Al día siguiente, el PP mantuvo la ficción. Los resultados habían demostrado que la idea de España del PP, incluso si le sumamos la de Vox, no era compartida por la mayoría de los españoles. Antes de admitir que el país al que se dirigen no es el que de verdad existe, Borja Sémper situó al PP en la posición de víctima. Colocó al PSOE y Vox en los extremos y les hizo responsables de “un escenario políticamente muy endiablado fruto de la polarización”. 

Que el PP no acepte su responsabilidad en la polarización acaecida en esta legislatura, también llamada crispación, es prácticamente un fenómeno extrasensorial. Es una escena sacada de una película de zombis. Son muy peligrosos, pero no se puede sostener que sean capaces de pensamientos racionales.

El sentimiento de perplejidad, de palparse los huesos después de un choque frontal a más de cien kilómetros por hora, se extendía como un virus en la derecha mediática. Habían construido un gólem demoníaco llamado Sánchez al que veían controlado por la antiEspaña y que sólo podía acabar siendo destruido por las fuerzas del bien.

Fabricaron nuevas evidencias de esa corrupción. Denunciaron que se estaba cocinando un inmenso fraude en el voto por correo, aunque ahí sólo seguían la senda marcada por dirigentes del PP, algunos de los cuales daban por hecho en una fecha tan cercana como el 17 de julio que medio millón de personas se quedaría sin votar. Cuando eso no funcionó, un incendio en un túnel ferroviario el mismo domingo les volvió a excitar. Ni un día sin conspiración. Está en su naturaleza.

El escritor Andrés Trapiello se volvió loco al escuchar a la gente gritar “¡no pasarán!” por la noche ante la sede socialista de Ferraz. Antonio Ferreras no paraba de mencionar el “Gobierno Frankenstein”, una terminología obviamente partidista y favorable a la derecha. Jorge Bustos se quedó estupefacto al ver que los españoles no piensan igual que los columnistas de derecha. José Antonio Zarzalejos estaba tan dolido que pareció anunciar un largo periodo de abstinencia periodística, ya que había descubierto que el país que imaginaba no existía.

En Telecinco, Ana Rosa Quintana protagonizó en directo la pataleta del día, indignada porque Sánchez estuviera tan sonriente la noche anterior. Estaba tan crecida que había anunciado unos días antes que sólo había pedido una entrevista para el lunes, la del líder del PP como vencedor. Al final, se tuvo que conformar con Cuca Gamarra, lo que le debió de parecer un bajón.

“El ridículo que hemos protagonizado muchos columnistas ha sido de órdago a la grande, a la chica, a los pares y al juego”, escribió Alfonso Ussía consiguiendo por primera vez en su vida el asentimiento de la izquierda y la derecha. Fue un raro momento de lucidez que probablemente no dure mucho. Otros pensaron que era más inteligente echar la culpa a los españoles: “Por qué últimamente nos gusta tanto hacernos daño”, dijo Ignacio Varela, un fanático del antisanchismo. 

En la izquierda, Sumar intentó aprovechar el impulso de los resultados para asumir protagonismo a la hora de recabar el apoyo de Junts al Gobierno de coalición. Lo mismo esa labor le corresponde al presidente en funciones. El partido de Carles Puigdemont ha dejado claro en tantas ocasiones que no apoyará a nadie que no le garantice un referéndum de independencia que parece difícil que sea un socio viable. Eso en el caso de que se pueda establecer una posición clara sobre lo que hará Junts, un partido / movimiento que tiene más líderes que estrategias. O que tiene una por cada día de la semana.

Los socialistas no dieron la impresión de tener mucha prisa en desenredar el asunto de la gobernabilidad, sobre todo si Sumar o ERC les hacen parte del trabajo incómodo. “No habrá repetición electoral”, dijo Sánchez el lunes a los dirigentes socialistas. No explicó cómo va a conseguirlo. Pero, claro, si PerroSanxe, Mr. Handsome o Pedro el Bello te dice que te vayas tranquilo de vacaciones después de una escapada en el límite que ya quisiera Houdini, como para decirle que no.

“Es el PP quien está hablando ahora consigo mismo. Vamos a dejar que se cuezan un poco en su propia salsa”, dijeron fuentes socialistas a este diario.

Es una salsa bastante aguada. Feijóo reunió a la Junta Directiva Nacional del PP para comunicarles que habían ganado las elecciones. Algunos aún no lo tenían muy claro. Aparentó ser el político que recibirá el encargo de formar Gobierno y de ahí que explicara que había estado en contacto telefónico con líderes de otros partidos. 

Pasaron unas pocas horas y el PNV le envió un mensaje para decirle que lo que ya debería saber, que nunca estará en una mayoría de investidura en la que participe la extrema derecha. Tampoco había que ser un genio de la política.

“España necesita moderación y entendimiento”, dijo. Evidentemente, nada de derogar el sanchismo. No había tanto sentido del humor como para seguir en esa línea. Ahora toca reclamar el apoyo socialista con la intención de dinamitar su obra legislativa. Las caras de los dirigentes del PP eran reveladoras de su escaso entusiasmo. Les valen para el próximo funeral al que tengan que asistir.

Díaz Ayuso parecía tranquila con muchas miradas pendientes de ella. Si el escenario es una repetición electoral en diciembre, el PP no se planteará cambiar de montura. Otro fracaso o victoria incompleta abriría escenarios muy diferentes. La presidenta madrileña tampoco está en condiciones de alardear de haber avisado. 

Dos días antes de las elecciones, este era su pronóstico: “Creo que esto está sentenciado. Sánchez dimitió directamente en mayo y todo lo que estamos viviendo en la campaña es una broma, una pantomima, una gran mentira”.

La derecha ha vivido en una broma infinita en esta legislatura. Nunca es tarde para despertar

Con una circunscripción única, Sánchez no necesitaría a Puigdemont para ser investido

 


MADRID.- El sistema electoral español divide el territorio nacional en 52 circunscripciones electorales, una por provincia más Ceuta y Melilla, y a cada una de ellas le corresponde un determinado número de escaños en el Congreso de los Diputados en función de su población. 

Es un mecanismo que favorece la representación de las provincias menos pobladas porque todas tienen asegurado un mínimo de dos diputados, pero que también recibe muchas críticas: hay quienes denuncian la sobrerrepresentación de los partidos nacionalistas y otros que censuran el exceso de poder que otorga a los grandes partidos nacionales.

¿Pero qué hay de cierto en todas esas críticas? ¿Cambiaría algo el dibujo del Congreso con una sola circunscripción electoral para toda España? Para salir de dudas, 20 Minutos ha realizado una simulación repartiendo los 350 escaños de la Cámara Baja bajo una hipotética circunscripción única, según los resultados de las elecciones generales de este domingo 23J y manteniendo el sistema de reparto que establece la Ley d'Hont. Este sería el resultado:

  1. PP: 120 (-16)
  2. PSOE: 115 (-7)
  3. Vox: 45 (+12)
  4. Sumar: 45 (+14)
  5. ERC: 6 (-1)
  6. Junts: 5 (-2)
  7. Bildu: 4 (-2)
  8. PNV: 4 (-1)
  9. PACMA: 2 (+2)
  10. BNG: 2 (+1)
  11. Coalición Canaria: 1 (0)
  12. CUP: 1 (+1)

Como se puede apreciar, los dos grandes partidos, PP y PSOE, serían los más perjudicados porque perderían 16 y 7 escaños, respectivamente. El PP se mantendría como primera fuerza en el hemiciclo, pero caería de 136 a 120 diputados, mientras que los socialistas pasarían de 122 a 115, en segunda posición.

En el lado opuesto aparecen Vox y Sumar, los grandes beneficiados de la circunscripción única, ya que ambos escalarían hasta los 45 diputados. La formación de Abascal ganaría 12 escaños y la de Yolanda Díaz, 14.

Perderían representación los principales partidos nacionalistas vascos y catalanes porque Junts y Bildu cederían dos diputados, mientras que PNV y ERC entregarían uno. Sin embargo, la CUP, que se ha quedado sin representación tras las elecciones del 23J, lograría mantenerse en el Congreso con un escaño. También el BNG ganaría un escaño y se situaría con dos, mientras que Coalición Canaria mantendría su escaño.

La circunscripción única permitiría, asimismo, la entrada en el Congreso del partido animalista PACMA, que obtendría dos diputados, y dejaría fuera a Unión del Pueblo Navarro (UPN), que el 23J logró un escaño.

Pero más allá de las subidas y bajadas de cada partido, la circunscripción única dibujaría un panorama mucho más esperanzador para Pedro Sánchez que para Alberto Núñez Feijóo de cara a sus posibles investiduras. Mientras que la suma de PP y Vox se quedaría en 165 diputados y Feijóo seguiría incluso más lejos que ahora de la mayoría absoluta (176), a Sánchez sí le darían las cuentas.

De hecho, eliminando las 52 circunscripciones, Sánchez ya no dependería de Puigdemont para ser investido presidente del Gobierno porque al PSOE le bastaría con los votos de Sumar, ERC, Bildu, PNV y BNG para lograr la mayoría absoluta. La ahora imprescindible abstención de Junts, no sería necesaria.

Con la regla del 3% solo quedarían cuatro partidos

En la simulación anterior hemos eliminado la exigencia de alcanzar un mínimo del 3% de los sufragios para poder obtener un escaño. Es una norma recogida en la ley electoral y que se aplica en cada una de las 52 circunscripciones, pero que si se aplicara en una circunscripción única borraría del arco parlamentario a todas las formaciones de ámbito autonómico.

Es decir, desaparecerían del Congreso los partidos nacionalistas porque solo lograrían representación aquellos partidos de ámbito nacional, ya que el umbral del 3% se situó en las recientes elecciones generales en 734.476 votos y el partido nacionalista más votado, ERC, solo alcanzó los 462.883 sufragios.

Aplicando la regla del 3% en una circunscripción única, los 350 escaños de la Cámara Baja se distribuirían de la siguiente forma:

  1. PP: 130
  2. PSOE: 124
  3. Vox: 48
  4. Sumar: 48

Con estas reglas del juego, el gran beneficiado sería Feijóo, que podría ser investido con los votos de Vox al alcanzar los 178 diputados. En cambio, la unión del PSOE y Sumar se quedaría en 172 escaños, a cuatro de la mayoría absoluta.

¿Puede frenarse el frenesí turístico? Los vecinos de las zonas más atestadas piden menos visitas

 


MADRID.- En 2022, visitaron Canarias casi 15 millones de personas entre extranjeros y peninsulares, una cifra que Turismo de Canarias prevé —y confía— superar este año. Este sector supone más del 20% del Producto Interior Bruto (PIB) de la comunidad. Es la principal industria.

Lo que no se tiene en cuenta, según el filósofo Marco d’Eramo, autor de El Selfie del mundo: una investigación sobre la era del turismo (Anagrama), es que “aunque el fin del turismo sea tan inmaterial como un atardecer en la Acrópolis, posibilitar este servicio inmaterial requiere una infraestructura tan pesada y contaminante como la industria química: construcción de aviones, astilleros para cruceros, cementeras, carreteras, estaciones de esquí… el turismo es la industria que mueve decenas de otras industrias”. 

Superar cada año las cifras de visitantes implica decisiones como la destrucción del Puertito de Adeje, uno de los últimos espacios del sur de Tenerife libres de cemento. Y es que el archipiélago es finito: su extensión es solo cuatro veces superior a la del municipio de Cáceres, pero alberga 24 veces su población: más de dos millones de ciudadanos. 

En junio pasado, cientos de personas convocadas por una decena de colectivos sociales y ecologistas se manifestaron en Arona (al sur de Tenerife) para pedir una moratoria turística, una ecotasa y una ley de residencia. Es hora de decir basta, repetían.   

A 2.000 kilómetros, en la otra punta del país, la consigna que portan algunos colectivos es la misma: decrecimiento. Asier Basurto, miembro de la plataforma ciudadana BiziLagunEkin de San Sebastián, quiere que cada mes deje de celebrarse el aumento en la afluencia de turistas a la ciudad. 

“Este dogma era incuestionable desde hace 6 o 7 años pero, con lo que está pasando [desde la capitalidad cultural de 2016], gente de todo tipo de color político ha llegado a entender que crecer más no es buena noticia”. Se refiere a datos que describen cómo la vivienda se convierte en más inaccesible y se termina por expulsar a la vecindad. 

Que una plataforma para el decrecimiento como BiziLagunEkin surja en una ciudad cuyo consistorio abandera el llamado turismo de calidad no es casualidad. Pese a que el modelo San Sebastián quede muy lejos del turismo de borrachera, los vecinos también se enfrentan a la ocupación masiva de las calles, el ruido, las basuras, el tráfico o la convivencia con los pisos turísticos.

Asier Basurto sostiene que la denominación “turismo de calidad” no es más que un eufemismo para hablar de un turismo de rentas altas. El aeropuerto de Hondarribia tiene sobre todo “entrada constante de jets privados de ricos que vienen a comer a los restaurantes [de alto standing] de Donostia y la provincia”. Desde luego, el aeródromo ha batido sus récords de vuelos particulares este 2023. 

En la Costa del Sol, el Ayuntamiento de Málaga ha apostado desde los años 90 del siglo XX por el llamado turismo de museos. Allí se ubican, entre otros, el Thyssen, el Museo Ruso, el Picasso, el Centro de Arte Contemporáneo o el Pompidou. En ese contexto, la plataforma de alquiler Airbnb cuenta en el distrito Centro malagueño con 4.778 pisos para alquiler vacacional, frente a tan solo 1.700 viviendas. Hay diez pisos en Airbnb en el distrito por cada niño censado en el barrio.

También en esa web de alojamientos turísticos Málaga resulta ser la ciudad más buscada del mundo para 2023. Y la vivienda de alquiler está por las nubes. Según el portal inmobiliario Pisos.com, la subida del alquiler en la provincia en el primer trimestre fue la segunda mayor de España, quintuplicando la media nacional. 

Es, en palabras de Kike España, “una oportunidad especulativa enorme”. Este malagueño cofundó en 2021 la librería asociativa Suburbia desde el convencimiento de que “las lecturas y la producción de conocimientos son fundamentales para intervenir y para entender el entorno en el que estamos”.

Para España, la operación 'Málaga ciudad de museos' –el lema turístico hasta el año pasado– “ha sido un fraude y un engaño a la ciudadanía”. Pone como ejemplo los proyectos Urban del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), destinados a promover el desarrollo sostenible de barrios en crisis y cuyos fondos, opina, han servido para allanar el camino de la turistificación del Centro en lugar de destinarse a barriadas periféricas. 

Kike España tiene claro que la culpa no es del turista: “Más allá de que la persona sea más o menos respetuosa, estar solamente un día en un sitio, no tener una densidad de relaciones con los vecinos y no conocerlos de nada te hace más despreocupado (...) Lo que para una persona que está un día no es muy grave –poner un poquito más alta la música, hacer un poco más de ruido…– hace que se deteriore un barrio”. 

A quien sí reprocha es al Ayuntamiento por haber destruido el corazón de su ciudad con la mcdonalización de espacios como la calle Larios: “Ahora mismo el centro histórico de Málaga es un parque de atracciones, un decorado de cartón-piedra donde la vida es insustancial, un lugar solamente para el espectáculo”.

Frente a administraciones netamente turistófilas, el Ayuntamiento de Barcelona ha estado los últimos ocho años con Ada Colau al frente haciendo bandera de la regulación (no así del decrecimiento). Ya en julio de 2015 se congelaron las licencias de alojamientos turísticos en una ciudad, Barcelona, en la que hasta los turistas consideran que hay demasiados turistas, según un informe de la UOC.

Aun así, el antropólogo especializado en conflicto urbano José Mansilla reconoce la dificultad de la gobernanza turística en tiempos de redes sociales. “Antiguamente todo estaba basado en campañas de promoción a través de ferias de turismo o de inserción de publicidad en faldones en la prensa escrita o cuñas en la radio. Cuando cada uno de nosotros es un potencial emisor, eso es imposible”. 

El vecino Martí Cusó denuncia que en los últimos años se ha virado hacia un discurso de repartir el turismo en los barrios, que “al fin y al cabo es crecimiento”. Es un problema de ciudad, no un asunto del Gòtic, la Barceloneta o Gràcia.

“El turismo es el rostro del capitalismo”, señala antes de reivindicar iniciativas como la articulación de la Asamblea de barrios por el decrecimiento turístico, que logró que en el barómetro municipal el turismo fuera el principal problema de la ciudad en 2017. Aboga, como el donostiarra Basurto, por un decrecimiento no traumático para la población pero, en todo caso, recuerda que si no ocurre por las buenas, la crisis climática nos estallará en la cara y nos obligará a decrecer igualmente.  

¿Es posible que las administraciones contemplen el decrecimiento turístico con menos miedo? Además de las demandas de la sociedad, la información y la transparencia aportan claridad. El consenso académico va desplazando el concepto de la “capacidad de carga” (los turistas que supuestamente caben en una ciudad; 28 millones en Barcelona en 2019) por el de “límite de cambio aceptable” (el umbral hasta el cual aceptamos que un destino turístico experimente cambios sin comprometer su integridad cultural, ambiental y socioeconómica).

 Estos conceptos son políticos, no técnicos. Por lo tanto, fijar cuántos visitantes queremos debería ser fruto de un debate y una toma de decisiones democráticas entre los actores implicados que están en las antípodas del dogma de maximización de visitas actual. 

En palabras del filósofo Marco d’Eramo, el problema radica en que el turismo está asociado a nuestra idea de libertad. ¿Qué hacer cuando todo el mundo quiere viajar pero nadie quiere turistas? 

Marruecos sanciona a los responsables de exportar sandías con 'metomilo' a España

 


RABAT.- Marruecos ha tomado medidas contra los responsables de la exportación de sandías con exceso de restos de metomilo a la Unión Europea (UE) mediante la suspensión de sus licencias sanitarias y de exportación, informaron fuentes de la Oficina Nacional de Seguridad Sanitaria (ONSSA).

Las fuentes indicaron que los efectivos de ONSSA abrieron una investigación en cuanto recibieron una notificación del Sistema comunitario de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (Rasff) sobre la presencia de restos de un plaguicida, el metomilo, por encima de los niveles permitidos, en sandías procedentes del país magrebí y exportadas hacia España.

"Se ha podido identificar el campo en cuestión y hacer un rastreo del envío de las sandías exportadas, y se han realizado investigaciones para determinar el canal de comercialización del pesticida", explicaron las fuentes.

A raíz de las investigaciones se tomaron medidas mediante la suspensión de la licencia sanitaria a la unidad de embalaje de las sandías y la licencia de exportación del responsable de enviar este producto a la UE.

Las fuentes precisaron que se trata de una sola carga de sandías y "no todas las exportaciones destinadas a este mercado".

Al mismo tiempo, las fuentes de ONSSA subrayaron que desde principios de 2023, Marruecos solo ha registrado cinco notificaciones de la Rasff sobre frutas y verduras procedentes de Marruecos de un total de 497 alertas emitidas por este sistema sobre las verduras y frutas importadas en Europa desde todas las regiones.

La Comisión Europea (CE) ha alertado recientemente sobre la presencia de sandías procedentes de Marruecos con restos de metomilo, por encima de los niveles permitidos, tras recibir un aviso de España mediante el sistema Rasff.

La notificación se produjo el día 14, con actualización el día 20, mediante el sistema Rasff, por el cual España comunicó la alerta a la CE, quien a su vez remitió la información al resto de los países de la UE.

Vox blinda a Sánchez / Gabriel Albiac *



 Sucedió en otra era. Inicio de los años ochenta del siglo pasado. En París, Pierre Bérégovoy, que es entonces ministro de finanzas de François Mitterrand y que será después su primer ministro, conversa con un selecto grupo de periodistas, amigos de la causa. Están inquietos. ¿Por qué la televisión francesa –única y pública en aquel tiempo– fomenta con descaro la presencia de un político tan histriónicamente parafascista como Jean-Marie Le Pen?

Y Bérégovoy deja aflorar esa sonrisa benévola de los que están en el secreto. Y pide discreción a los amigos mediáticos: «Veréis, es una idea genial del presidente. Si logramos que Le Pen suba por encima del 9 por ciento en las generales, la derecha clásica será inelegible. De modo permanente. Haced cuentas». Las hicieron. Era una aritmética elemental. Y mortífera. El todopoderoso gaullismo quedaba excluido del poder, no por un ascenso en flecha de la izquierda. Eso vendría luego. 
 
Quedaba inhabilitado por el pequeño –pero suficiente– porcentaje de clientela que iba a perder por el lado de la extrema derecha del Frente Nacional. Y esa pérdida –y esa inhabilitación– perduraría. Con ella estaría garantizada la continuidad de Mitterrand, en lo que para él fue más un trono que una presidencia. Al cabo, sólo la enfermedad y la muerte rompió esa inercia. Y Mitterrand consumó su anhelo de siempre: ser jefe de Estado vitalicio. Con más poderes de los que ningún Monarca absoluto soñó nunca.
 
Ante Sánchez, parece haberse abierto ahora un proyecto casi calcado sobre aquel de la Francia de los años ochenta. Un azar, que nadie hubiera previsto hace diez años, ha dislocado, a la derecha del PP, una fracción ideológicamente caótica y retóricamente alarmante: Vox. Y esa fracción, administrada con eficacia, puede dejar ilimitadamente fuera del gobierno al centro-derecha español.
 
Ningún historiador reconocerá, en esa amalgama de ocurrencias infantiles y alarmantes grandilocuencias que es Vox, nada que se ajuste bien al concepto clásico de «fascismo». Más bien, si se quiere jugar a las genealogías, estamos ante una especie de hijo no muy brillante del tradicionalismo que pudrió nuestro siglo XIX, paralizando la modernidad española.
 
 Y que hoy debería aparecernos como una muy curiosa pieza de anticuariado. Pero, en política, no cuenta lo que uno es, sino la imagen que de uno puede construir la apisonadora mediática. La de Sánchez es extraordinaria: y el esperpento alzado se llama «Vox = fascismo = verdadero PP». Funciona. Eso demostraron las urnas en la noche del domingo.
 
Disparatado, en rigor. Pero ahí está. Y aquí, aquel «efecto Mitterrand», que Bérégovoy tanto alabó antes de suicidarse con la pistola de su escolta, esa «inelegibilidad» del centro-derecha, está en trance de consumarse. El sistema electoral español suma un plus en el coeficiente voto/escaño a favor de las candidaturas únicas y en perjuicio de las múltiples. Fue el recurso comprensible de una «transición» que buscaba la estabilidad mediante partidos fuertes y la extinción del temido enjambre caótico de los pequeños. 
 
Así, los votos sumados de PP y Vox (que, al cabo, empezó siendo sólo una escisión de descontentos en el partido de Rajoy) hubieran dado una mayoría de escaños bastante cómoda en el parlamento. Mientras concurran dos listas separadas, su posibilidad de sumar mayoría es cero. O casi. Y decidirán siempre los independentistas.
 
No hacía falta ser un genio para entender eso. Es lo que una pareja de asesores áulicos explicó a Sánchez en la madrugada del 29 de mayo, tras el batacazo municipal y autonómico. «Con Vox robando voto al PP, no hay posibilidad alguna de que Feijó sume los escaños suficientes en las generales. Puede que tú no ganes. Pero él tampoco. No tiene alianzas posibles: no podrá gobernar. Tú sí las tienes: Bildu, Esquerra, Puigdemont casi seguro… 
 
Vox hace inelegible a la derecha española. Es una ocasión de oro, sería estúpido no aprovecharla». Sánchez supo escuchar: no era tan complicado como escribir una tesis doctoral. Y el cálculo funcionó: los números siempre funcionan. Hoy, Vox es la garantía de continuidad de Sánchez. Y su coartada para cualquier cosa. Vox blinda a Sánchez.
 
Epílogo para franceses. Cuarenta años después del genial «algoritmo Mitterrand», el partido mayoritario en Francia es –ahora pilotado, modernizado y rebautizado por su hija– el de aquel parafascista loco llamado Jean-Marie Le Pen. El partido socialista no existe. Y la Francia republicana ve, con estupor, la inexorable llegada a la Presidencia de su peor pesadilla.

 

 (*) Filósofo


https://www.eldebate.com/opinion/20230726/vox-blinda-sanchez_130444.html

martes, 25 de julio de 2023

Las olas de calor amenazan el atractivo turístico de España, según Moody's


LONDRES.- El aumento esperado en la intensidad, número y duración de los fenómenos climáticos extremos en los próximos años tendrá efectos crediticios negativos a más largo plazo, incluyendo un menor atractivo como destino turístico de los países mediterráneos, como España, además de un aumento de la presión sobre los precios y las cuentas públicas o una mayor volatilidad de los precios de la energía, según Moody's Investors Service.

"Si bien los costes económicos y fiscales siguen siendo manejables a corto plazo, el aumento previsto en el número, la intensidad y la duración de los fenómenos climáticos extremos en los próximos años tendrá efectos crediticios negativos a más largo plazo", advierte la calificadora de riesgos.

En este sentido, si bien la agricultura juega un papel pequeño en las economías de Italia, Croacia, Grecia o España, por lo que es probable que la actual ola de calor actual tenga implicaciones económicas relativamente limitadas, Moody's advierte de que podría llegar a afectar a los precios de los alimentos y al turismo.

En este sentido, destaca que los países citados son importantes proveedores de aceitunas, uvas, cereales y frutas, y los déficits de producción presionarán los precios de los alimentos, recordando que, en 2022, las altas temperaturas redujeron la cosecha de cereales de la UE en un 10,2% en relación con los últimos cinco años.

Asimismo, "las olas de calor pueden reducir el atractivo del sur de Europa como destino turístico a largo plazo" o, al menos, reducir la demanda en verano, lo que tendría consecuencias económicas negativas dada la importancia del sector.

Por otro lado, Moody's apunta que las condiciones climáticas cálidas y secas también afectarán a los países del norte de Europa, donde las cadenas de suministro se ven afectadas por la bajada del caudal en las principales rutas de transporte fluvial, lo que ha impulsado al alza los costes de transporte a través del Rhin y causando una caída del tráfico.

Además, la agencia advierte de que la generación de electricidad, en particular la hidroeléctrica, también se ve afectada negativamente por el calor y la sequía, mientras que las condiciones climáticas severas aumentarán la volatilidad de los precios a medida que los países recurran a combustibles alternativos o importaciones.

En su análisis, la calificadora de riesgos considera probable que los gobiernos extiendan el apoyo a las regiones afectadas si persisten las condiciones climáticas extremas.

En este sentido, añade que el calor incrementa el riesgo de incendios forestales, lo que aumenta los costes para las arcas públicas, y recuerda que los daños causados por incendios forestales en 2022 costarán al menos 2.000 millones de euros, según estimaciones de la UE.

"Las medidas de adaptación para fortalecer la resiliencia a los eventos relacionados con el clima extremo requerirán un gasto público significativo, pero manejable", señala la agencia.

Según la Comisión Europea, para limitar el aumento de las temperaturas globales a 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales, las inversiones en adaptación rondarán los 40.000 millones al año o el 0,3% del PIB de la UE.

"En ausencia de tales medidas para amortiguar las implicaciones fiscales negativas de los eventos relacionados con el clima, la CE cree que el coste de los eventos climáticos extremos tendrá efectos fiscales consecuentes", señala.

Si las temperaturas medias globales aumentan alrededor de 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales, la CE estima que los coeficientes de deuda serían 4,5 puntos porcentuales más altos en España para 2032, 2,6 puntos porcentuales más altos en Grecia y 2,2 puntos porcentuales más altos en Italia, principalmente como resultado de los costes económicos y fiscales de los eventos climáticos extremos.

En un escenario en el que las temperaturas medias mundiales aumentasen 2°C, se estima que los coeficientes de endeudamiento aumentarían en promedio 0,4 puntos porcentuales adicionales.

De este modo, si bien el impacto fiscal parece relativamente pequeño, particularmente en comparación con otros desafíos de los emisores soberanos europeos, como el envejecimiento, Moody's advierte de que, sin embargo, los eventos climáticos más frecuentes e intensos se sumarán a una serie de prioridades de gasto en competencia, como la financiación de la transición verde y el aumento de los costes del envejecimiento, "lo que aumentará las presiones sobre las finanzas públicas".

Sumar designa a Jaume Asens para negociar con Puigdemont y desbloquear la investidura de Pedro Sánchez


MADRID.- Sumar ha designado al dirigente de los comuns Jaume Asens para abrir conversaciones con Carles Puigdemont de cara a desbloquear la investidura de Pedro Sánchez. Según ha adelantado el diario El País y confirman fuentes de Sumar, el líder catalán Jaume Asens será el encargado de abordar esa negociación. 

Los resultados de las elecciones dan posibilidades a la izquierda de ganar esa investidura y formar gobierno pero para ello es clave que Junts decida al menos abstenerse. Desde el partido catalán afirman que la relación con Asens es buena pero precisan que no ha habido contactos después de las generales de este domingo. 

“Creemos que para que las conversaciones prosperen tenemos que contar con los mejores. Es la hora del diálogo. Para nuestro espacio es un lujo contar con alguien de la trayectoria de Jaume Asens, que ha demostrado en el pasado su capacidad de acuerdo”, sostienen fuentes de Sumar, que valoran el conocimiento que tiene el dirigente de los comuns de “la realidad política catalana” y su buena relación “con muchos de los espacios llamados a entenderse, será más fácil llegar a un acuerdo”.  

Asens ha sido tradicionalmente la persona que dentro del espacio de Unidas Podemos ha mantenido relaciones e interlocución con los dirigentes del independentismo y es esa conexión la que lleva a Sumar a contar con él para encabezar una negociación clave para las opciones de la izquierda de revalidar el gobierno de coalición. 

“Hemos pedido que sea él quien lidere las conversaciones en nombre de Sumar para conocer las posiciones de salida de las formaciones catalanas y explorar todas las vías de acuerdo”, sostienen las mismas fuentes.  

En Sumar se limitan a instar al PSOE a sentarse lo antes posible para negociar un acuerdo para la estructura y el programa del Gobierno y al mismo tiempo los contactos con todas las fuerzas parlamentarias que puedan votar a favor de esa investidura.

“Desde Sumar tenemos claro que España es un país plural y que estamos en la mejor posición para encabezar las negociaciones con todos los espacios llamados a entenderse y articular un gobierno para la mayoría social y plurinacional de nuestro país”, sostienen. 

El voto de más de 2 millones de españoles no residentes puede suponer cambios en escaños

 


MADRID.- Lo que reflejó una de las elecciones más ajustadas conocidas hasta la época, donde se ha vislumbrado la pluralidad de España en apenas 300.000 votos entre el PP y el PSOE y 15.000 entre la tercera y cuarta fuerza.

Estos datos todavía pueden verse alterados ya que hay un tipo de voto que corresponde a 2.328.261 ciudadanos españoles ausentes que aún no ha sido contabilizado.

 Estos votos corresponden a la población española que se encuentra residiendo en otro país y que aparece reflejada en el censo de residentes ausentes en el exterior (voto CERA), por lo que habrán recibido la documentación para votar directamente.

Aunque no se conoce por el momento cuántos han ejercido su derecho al voto en estos comicios, sí hay datos de elecciones anteriores que muestran una participación de entre el 4,73% y el 6,85%. 

Por ejemplo, desde 2011 no se han superado los 150.000 votos emitidos, esta participación era tan baja debido a la dificultad del proceso en el que era obligatorio solicitar el voto. En las últimas elecciones del 10 de noviembre de 2019, en las que los votantes del CERA rogaron su derecho al sufragio, tan solo 226.050 solicitudes de voto fueron aceptadas.

A partir del año 2022 la ley que regulaba el voto CERA cambió, eliminado la obligatoriedad de rogar el voto y facilitando así el proceso con el que los ciudadanos pueden votar directamente en las embajadas o consulados. 

Por ello, se espera que en los comicios del 23J el voto emitido sea mayor, lo que se reflejará en el recuento del próximo viernes 28 de julio a partir de las 8:00 horas en el complejo ferial de la Casa de campo.

Cuando se conozcan los resultados del recuento esto podrá hacer que varíen los escaños, cambiando su distribución en las siguientes comunidades:

Madrid

El PP está a 1.700 votos de arrebatar un escaño al PSOE, en la comunidad hay un total de 375.602 electores en el extranjero.

Cantabria

PP y Vox se disputan un diputado en Cantabria, donde el PP estaría a 428 votos de quitar un escaño a Vox.

Girona

El PP depende de 363 votos para quitar un escaño a Junts per Cataluña en Girona.

Santa Cruz de Tenerife

En Santa Cruz de Tenerife, Sumarestá a 1.516 votos de arrebatarle un escaño al PSOE.

Tarragona

El PSC está a 1.300 votos de JxCat en Tarragona para quedarse con su escaño.

Oramas (CC) no apoyará ni una «investidura fantasma» de Feijóo ni una coalición de Sánchez con Junts

 


MADRID.- La diputada de Coalición Canaria Ana Oramas ha rechazado que su formación vaya a apoyar una «investidura fantasma» del candidato del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y tampoco un gobierno liderado por el socialista Pedro Sánchez que dependa de «los que no creen» en España, en referencia a los independentistas de Junts.

Así se ha expresado Oramas en declaraciones a Cuatro al ser cuestionada por si Coalición Canaria apoyaría una investidura del líder del PP, después de que Feijóo haya abierto contactos con PNV, UPN, Vox y la propia CC.

La diputada ha recordado que su partido no está en el bloque del PP porque, según ha dicho, han gobernado en Canarias con el PSOE mientras el PP estaba liderando el Gobierno a nivel nacional. «En cinco legislaturas hemos sido decisivos junto a Convergencia y el PNV», ha indicado.

En este punto, ha afirmado que «no hay ninguna posibilidad» de que Feijóo sea presidente. «No vamos a apoyar una investidura fantasma, ni tampoco vamos a investir un gobierno con el perfil de que la gobernabilidad de este país esté pendiente de los que, desde luego, no creen en este país», ha sentenciado Oramas.

Por último, la diputada ha augurado «una legislatura corta» hasta diciembre o una «larga» que será «muy difícil», al tiempo que ha puesto en valor el resultado de CC en las elecciones del 23J. «Estamos felices y esperando acontecimientos», ha subrayado.

UGT insta a todas las fuerzas políticas a "aislar la influencia de la extrema derecha"

 


MADRID.- La Unión General de Trabajadores (UGT) ha instado a todas las fuerzas políticas a "aislar la influencia de la extrema derecha", tras las elecciones del pasado 23 de julio, "tal y como ocurre en los países más avanzados de Europa, como Alemania o Francia".

"El escrutinio muestra un parlamento fragmentado con un fuerte retroceso de la derecha más extrema. Debemos felicitarnos de que la ciudadanía esté, como pedíamos los sindicatos, abandonando opciones contrarias al diálogo social, a la lucha contra la violencia de género, claramente antieuropeístas y negacionistas", ha celebrado el sindicato a través de un comunicado.

Dado que ningún partido ha alcanzado tras las elecciones la mayoría suficiente para gobernar sin el apoyo de otras fuerzas parlamentarias, será necesario el concierto de varias fuerzas parlamentarias tanto para la conformación del ejecutivo, como para el desarrollo legislativo.

"Teniendo esto en cuenta, instamos a todas las fuerzas políticas a aislar la influencia de la extrema derecha, tal y como ocurre en los países más avanzados de Europa; Alemania o Francia, por poner un ejemplo, protegiendo nuestro ordenamiento Constitucional frente a quienes cuestionan los principios esenciales de derechos y libertades que también ampara la normativa de la Unión Europea", ha reiterado el sindicato.

Para el sindicato, el nuevo Gobierno deberá proteger el valor de los servicios públicos que se han demostrado mucho más eficaces en estas elecciones, desde el personal de Correos a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

UGT ha asegurado que va a seguir defendiendo el valor del diálogo social y el respeto absoluto a los frutos del mismo, con el objetivo de mantener la senda de afianzar y recuperar derechos de las personas trabajadoras como ha ocurrido con la reforma laboral, la dignificación del SMI, la revalorización de las pensiones y la garantía de sostenibilidad de su sistema público.

Además, el sindicato ha recordado que el desarrollo del V Acuerdo para la Negociación Colectiva (AENC) obliga a que el nuevo ejecutivo recoja sus peticiones, fruto del consenso entre organizaciones empresariales y sindicales.

Por último la organización que encabeza Pepe Álvarez hace un llamamiento a recuperar las leyes sociales que quedaron inconclusas en la anterior legislatura, de las que la ley de contratos de Estado, las leyes básicas de agentes y de bomberos forestales, o el Estatuto del Becario son un ejemplo.

Adiós CaixaBank, BBVA y Santander: los bancos cierran otras 900 oficinas

 


MADRID.- La crisis financiera sigue de pie en España, y como resultado, algunos de los bancos más conocidos como Sabadell, Santander, BBVA o CaixaBank, deciden cerrar sus oficinas bancarias y/o reducir su plantilla de trabajadores.

Según las últimas cifras aportadas por el Banco de España, en los doce meses transcurridos entre el 1 de abril de 2022 y el 31 de marzo de 2023 desaparecieron otras 900 sucursales, es decir, 903 menos a un ritmo medio de 17 cierres por semana.

Después de la crisis financiera de 2008, el sector bancario se ha enfocado en adelgazar su red. Por ello, desde el 31 de diciembre de aquel año, se han cerrado un total de 28.304 sucursales en España. No obstante, la situación se torna aún más preocupante cuando se observa la España vacía, aquellas áreas afectadas por la despoblación.

El cierre de oficinas bancarias ha llevado a una destrucción de empleo en el sector, y esta tendencia no se ha detenido. Ambos aspectos han ido de la mano: a medida que se cierran oficinas, también se reducen los empleados, y las entidades se concentran en los núcleos urbanos donde hay mayor actividad comercial.

Según las estadísticas oficiales del regulador, actualmente operan en España 225 entidades de crédito y establecimientos financieros. Esto representa una disminución significativa en comparación con las 357 que existían a finales de 2008, lo que significa 132 entidades menos en total.

 En tanto, el proceso de cierre de sucursales y la reducción de servicios centrales, mediante el uso intensificado de herramientas como la inteligencia artificial y la banca electrónica, ha llevado a la desaparición de 115.561 empleos en el sector bancario español desde finales de 2008 hasta el 31 de marzo del presente año. 

En la Comunidad de Madrid, operan aproximadamente 2000 sucursales bancarias, de las cuales alrededor de 1100 se concentran en la capital. En cambio, en cinco provincias de la España despoblada, la cantidad total de sucursales apenas llega a 100 entre la capital y otros municipios.

  • Por ejemplo, en Soria quedan solamente 66 sucursales, en Palencia se mantienen únicamente 68, Ávila cuenta con 89, Zamora con 91 y Segovia con 96 sucursales bancarias. 
  • Esta situación refleja la marcada diferencia en términos de infraestructura financiera entre las regiones más pobladas y las que enfrentan una despoblación más acentuada.

El PNV no iniciará conversaciones con Feijóo para facilitar su investidura

 


BILBAO.- El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, ha comunicado este lunes al candidato del PP, Alberto Núñez Feijóo, la negativa de su partido a iniciar conversaciones de cara a facilitar su investidura como presidente del Gobierno. Así lo ha acordado el Euzkadi Buru Batzar, la Ejecutiva del PNV, en la reunión que celebró ayer lunes en Bilbao.

Ortuzar llamó por teléfono este lunes por la noche al presidente del Partido Popular, quien había tratado de contactarle previamente a lo largo del lunes, según ha informado el PNV.

Núñez Feijóo ya reveló previamente en un discurso ante la Junta Directiva Nacional de su partido que había contactado tanto con Vox como con el PNV para intentar lograr su investidura como presidente del Gobierno, para la que ya ha logrado el sí de UPN y está en ese "camino" con Coalición Canaria.

Los diferentes dirigentes jeltzales, entre ellos, el propio Ortuzar, han advertido públicamente en reiteradas ocasiones que Feijóo había "cruzado una línea roja al meter en las instituciones" a Vox , y que el PNV no entraría, "de ninguna manera", en "la ecuación PP-Vox".

En España tenemos producción local de almendra pero consumimos la de California

 


MADRID.- Hace apenas cuatro meses, los productores españoles de almendras recibieron una noticia cargada de esperanza: España y China llegaban a un acuerdo para la exportación de este fruto seco al país asiático. Se prevé destinar unas 50.000 toneladas hasta 2025 y unas 90.000 toneladas de cara a 2032. 

De llegar a materializarse, estaría beneficiando a un cultivo que se extiende por todo el territorio nacional y que tiene especial relevancia en Andalucía (100.000 toneladas de media en las campañas 2020-2021 y 2021-2022); Aragón (60.000 toneladas), Castilla-La Mancha (50.000 toneladas), Comunidad Valenciana (37.000 toneladas), Murcia (28.000 toneladas) y Cataluña (20.000 toneladas).

Este pacto llega, precisamente, tras unos años difíciles en que el cambio climático ha impactado de lleno en las cosechas y la competencia con la almendra importada de Estados Unidos ha hecho mella en el rendimiento. Según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la producción de este fruto seco con cáscara cayó en 2022 un 32,5% respecto a 2021, y cerca de un 50% respecto a 2020.

“California concentra el 80% de la producción mundial; España ocupa el segundo puesto junto a Australia. Aun así, somos deficitarios en producción y necesitamos importar. Esto ocurre porque somos la puerta de entrada a Europa de la almendra americana: esta llega en grano con piel y nosotros la procesamos para exportarla”, explica Asier Ugaldea, socio fundador de Isfa, una compañía que desarrolla proyectos agrarios.

El consumo de almendras no ha dejado de crecer en los últimos años: si en 2014-2015 se consumieron 975.171 toneladas a nivel mundial, en 2021-2022 la cifra rozó el millón y medio. Al tiempo que, paradójicamente, seguimos aumentando las importaciones: de 89.510 toneladas en 2015 a 125.541 toneladas en 2021. 

 Fuentes del sector ya han manifestado en numerosas ocasiones su preocupación por este escenario, alegando que existe un “claro problema” en la balanza comercial si España, que es el primer país productor de Europa, sigue figurando entre los que más almendra americana importa.

Esta situación fue, precisamente, la que impulsó a Asier Ugaldea y a sus dos socios a cambiar de rumbo y emprender un nuevo proyecto a finales de 2018. Hasta ese momento, su actividad se había centrado en desarrollar proyectos de energía renovable; y querían trasladar sus conocimientos al sector agro: “España tiene un largo camino hasta llegar a satisfacer toda esa demanda con producción propia durante los próximos años, y eso es lo que queremos conseguir”, afirma el CEO.

Su actividad se centra en el alquiler de fincas de regadío en la Península Ibérica para la plantación de este fruto seco. “Buscamos invertir en las plantaciones, no en el suelo. Tenemos fincas en propiedad, pero el grueso son arrendamientos a plazos medios de 30 años, lo cual nos permite disponer tanto de la tierra como del agua”, explica. 

Utilizan un modelo de plantación SES (eficiente y sostenible) que tiene una particularidad respecto al tradicional: “Optimizamos los insumos necesarios por kilogramo de producto respecto a técnicas tradicionales, reduciendo la huella de CO2, también en comparación con la almendra de importación, y valorizando los residuos con el fin de impulsar la economía circular”.

Y es que, según relata, Estados Unidos se enfrenta a un problema con la sostenibilidad de sus plantaciones: “Demandan muchos recursos, particularmente agua, y a día de hoy tienen dificultades para mantener los niveles de producción que han tenido en los últimos años. La demanda global sigue creciendo, y es en el sur de Europa, y particularmente España, donde contamos con un clima favorable, estructuras de riego y seguridad jurídica para abastecer esa demanda en detrimento de California”.

Un 35% de ahorro de agua por hectárea

Según los datos de la propia compañía, este sistema supone un 35% de ahorro de agua por hectárea respecto los cultivos sustitutivos de cereal en regadío (maíz o arroz); un 20% de ahorro de agua por kilogramo de pepita de almendra producido respecto al cultivo intensivo; y un ahorro del 60% de productos fitosanitarios. 

Pero, ¿cómo lo consiguen? “Los marcos de plantación son de alta densidad tipo seto. Es decir, que no son árboles tridimensionales, sino que son en dos dimensiones, lo cual nos permite realizar una explotación mecanizada del cultivo y ser mucho más eficientes en el uso tanto del recurso hídrico como de los fertilizantes fitosanitarios”, aclara.

Su objetivo es desarrollar una cartera de fincas de 10.000 hectáreas de explotaciones de almendros intensivos bajo el sistema de cultivo SES (sistema eficiente y sostenible) en España y Portugal. Y ya llevan un largo camino recorrido: “Este año terminaremos de plantar las primeras 5.500 hectáreas. Aunque el camino no está siendo fácil. La inversión solamente en plantaciones es superior a los 200 millones de euros, con unos 60 millones adicionales para la parte industrial asociada”.

Y es que, el CEO explica que este tipo de cultivos sostenibles requieren de grandes inversiones iniciales porque “tenemos que transformar las fincas e instalar sistemas de riego por goteo y sensores para digitalizar las plantaciones. También colocamos más árboles por hectárea, que son de menor tamaño pero con un precio mucho más elevado: en torno a 2.200 euros por hectárea en comparación con los tradicionales intensivos, que rondan los 400 árboles por hectárea”. 

Para conseguirlo, “hemos recurrido a soluciones de financiación tradicionales y a otras más innovadoras como el Fondo Agro Smart, con un tiquet de deuda que nos ha permitido mantener este ritmo acelerado de plantaciones”.

Actualmente, cuentan con plantas repartidas por la cuenca del Ebro en Huesca; la cuenca del Tajo, especialmente en Extremadura y parte de Castilla la Mancha; la cuenca del Guadiana, sobre todo en Extremadura; la cuenca del Guadalquivir, en Córdoba y Portugal. También cuentan con un par de núcleos relevantes en la zona del embalse de la Alqueva en Portugal. 

“Hasta hoy, el sistema que estamos utilizando nos está generando un retorno más temprano de la inversión, con plantaciones más precoces. Nuestra apuesta por la sostenibilidad es firme y estamos seguros de que el día de mañana conseguiremos abastecer gran parte de la demanda local de almendras con nuestras propias producciones sin necesidad de exportar”.