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martes, 31 de octubre de 2023

La princesa Leonor, heredera del trono de España, jura fidelidad a la Constitución al cumplir 18 años

 


 MADRID.- La heredera del trono de España, la princesa Leonor de Borbón Ortíz, juró fidelidad a la Constitución este martes, cuando cumplió 18 años, en una ceremonia con pompa en el Parlamento español a partir de la cual podrá legalmente suceder como jefa de Estado a Felipe VI.

Leonor de Borbón, acompañada de su padre el rey, su madre la reina Letizia Ortíz Rocasolano y su hermana la infanta Sofía, prestó juramento en una sesión especial de las Cortes Generales, un trámite que cumplió su abuelo Juan Carlos I en 1969, durante la dictadura franquista, y Felipe VI en 1986, ya en democracia.

"Juro desempeñar fielmente mis funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes, respetar los derechos de los ciudadanos y de las comunidades autónomas y fidelidad al rey", expresó Leonor con una mano sobre el mismo ejemplar de la Constitución sobre el que juró su padre.

Vestida de traje blanco, la princesa fue ovacionada durante varios minutos después de su juramento en el Hemiciclo del Parlamento.

La ceremonia fue seguida en pantallas gigantes colocadas en la céntrica Puerta del Sol madrileña y en otros lugares de la capital española.

En los alrededores del Parlamento, una multitud le brindó apoyo ondeando banderas de España.

En España, con una monarquía parlamentaria, la Constitución establece que el varón tiene preferencia para heredar la Corona, pero Leonor no tiene hermanos varones.

El rey emérito Juan Carlos I, que perseguido por los escándalos en el último tramo de su reinado abdicó en 2014 y se instaló en Abu Dabi en 2020, no estuvo presente en la ceremonia.

Sí participará, según la prensa, en la celebración familiar en el palacio de El Pardo, en las afueras de Madrid.

Tampoco asistieron los representantes de los partidos que concentran el sentimiento republicano, los independentistas catalanes, vascos y gallegos, y una parte de la izquierda radical.

martes, 24 de diciembre de 2019

El Rey pide "voluntad de entendimiento" y no caer en los extremos, admitiendo incertidumbre


MADRID.- El Rey Felipe VI ha reconocido que Cataluña es una de las "serias preocupaciones" que tiene España, en un mensaje de Navidad en el que ha llamado a fortalecer los valores que han sustentado la democracia española y especialmente el entendimiento dentro de la Carta Magna: "La voluntad de entendimiento y de integrar nuestras diferencias dentro del respeto a nuestra Constitución, que reconoce la diversidad territorial que nos define y preserva la unidad que nos da fuerza".

Para el Rey, esos valores, junto a la libertad y la solidaridad y la voluntad de concordia que permitió "derribar muros de intolerancia, rencor e incomprensión" -en alusión a la Transición-, son una "seña de identidad" de la España de hoy, pero no pueden darse "por supuestos ni tampoco olvidar su fragilidad". 
"Debemos hacer todo lo posible para fortalecerlos y evitar que se deterioren", ha avisado.
El Rey ha defendido que todo lo que España ha logrado en democracia, "una transformación muy profunda" y un "gran potencial como país", "no se ha generado de manera espontánea" sino que ha sido el resultado de que millones de españoles, "gracias a la Constitución", han compartido valores y proyectos.
En un discurso que esta vez se produce en plena negociación de PSOE, Unidas Podemos y ERC para la investidura de Pedro Sánchez, el jefe del Estado ha pasado por encima y se ha limitado a señalar que España está inmersa en "el procedimiento constitucional previsto para que el Congreso de los Diputados otorgue o deniegue su confianza al candidato". Conforme a la Constitución, ha dicho, corresponde al Congreso "tomar la decisión que considere más conveniente para el interés general de todos los españoles".
El Rey ha mencionado a Cataluña expresamente una sola vez, entre las "serias preocupaciones" que tiene España, junto a las consecuencias para la cohesión social de la revolución tecnológica y el deterioro de la confianza ciudadana en las instituciones. Sin embargo, con o sin menciones explícitas, la situación en esa comunidad ha sido una constante en sus seis mensajes navideños desde 2014.
Esta vez, el Rey ha lanzado un mensaje de confianza en la capacidad de la sociedad española y de su Estado Social y Democrático de Derecho de afrontar los desafíos. "Tenemos un gran potencial como país. Pensemos en grande. Avancemos con ambición. Todos juntos. Sabemos hacerlo y conocemos el camino", ha señalado.
Ese camino, a juicio de Felipe VI, es la unidad en torno a los valores democráticos: "Confiemos en nosotros mismos, en nuestra sociedad; confiemos en España y mantengámonos unidos en los valores democráticos que compartimos para resolver nuestros problemas; sin divisiones ni enfrentamientos que solo erosionan nuestra convivencia y empobrecen nuestro futuro".
En su mensaje, ha identificado retos como la nueva era tecnológica, el rumbo de la UE, los movimientos migratorios, la desigualdad laboral entre hombres y mujeres, la manera de afrontar el cambio climático y la sostenibilidad, la falta de empleo, sobre todo para los jóvenes, y las dificultades económicas de las familias más vulnerables, que siguen siendo la "principal preocupación" porque "la crisis económica ha agudizado los niveles de desigualdad".
Es este escenario, lo que, en su opinión, requiere "tener más que nunca una confianza firme" en la propia sociedad y en España, que "siempre ha sabido abrirse camino" cuando ha afrontado el futuro con responsabilidad, determinación y serenidad. Eso sí, también ha avisado de que "el progreso de un país depende, en gran medida, del carácter de sus ciudadanos, de la fortaleza de su sociedad y del adecuado funcionamiento de su Estado".
De hecho, ha incidido en que el Estado Social y Democrático de Derecho asegura la "convivencia en libertad", "ha convertido a España en un país moderno, con prestaciones sociales y servicios públicos esenciales", con una gran red de infraestructuras y "garantiza como pocos la seguridad de los ciudadanos".
"Una nación", ha proseguido, "con una posición privilegiada para las relaciones internacionales gracias a su clara vocación universal, a su historia y a su cultura", europea e iberoamericana, y que "no está aislada, sino muy abierta al mundo y plenamente integrada en la sociedad global".
España, ha defendido, tiene "razones sobradas" para mantener la confianza, porque es una sociedad "emprendedora y generosa", líder en muchos campos; comparte valores "con las demás sociedades libres y democráticas" y "ha hecho frente, y ha superado, situaciones muy difíciles con una serenidad y entereza admirables, demostrando una gran resistencia y madurez".
"Podemos sentirnos muy orgullosos de los valores que inspiran a nuestros ciudadanos, de la energía, la vitalidad y el dinamismo de nuestra sociedad y de la solidez de nuestro Estado", ha remarcado el Rey, recalcando que todo ello es no "una autoestima mal entendida" sino "una realidad contrastada".
Eso sí, ha reconocido que "queda mucho por hacer, por mejorar y renovar", y eso requiere no "caer en los extremos", es decir, "ni en una autocomplacencia que silencie" las carencias o errores, "ni en una autocrítica destructiva que niegue el gran patrimonio cívico, social y político" acumulado.
Lo que hace falta, a su modo de ver, es "tener una conciencia clara y objetiva" de las debilidades y fortalezas de España y una visión "lo más realista y completa de cómo y hacia dónde va el mundo".
"El tiempo no se detiene y España no puede quedarse inmóvil, ni ir por detrás de los acontecimientos", ha dicho, tiene que avanzar por su camino "sin encerrarse en sí misma como en otras épocas del pasado". Así, se ha mostrado convencido de que España superará los nuevos retos, como ha superado otros en el pasado.
En un mensaje que, como siempre, ha terminado felicitando las fiestas en las lenguas cooficiales, el Rey ha querido tener un recuerdo a las víctimas y damnificados de las inundaciones y las riadas, y también a los que en Nochebuena velan por la seguridad de España lejos de nuestras fronteras o prestan servicios esenciales.
Además, ha dejado claro que el mensaje de Navidad en sí es una muestra de su compromiso de "servir a España con lealtad, responsabilidad y total entrega".
  
Texto íntegro del mensaje

Felipe VI ha pedido este martes a los españoles en su mensaje de Navidad que mantengan la confianza en ellos mismos y en el país ante las incertidumbres y dificultades globales y específicas de España, como la "seria" preocupación por Cataluña, y ha instado a afrontar el futuro unidos y sin "caer en los extremos".

Este es el texto íntegro del mensaje:

"Buenas noches.

Hace cinco años tuve el honor por primera vez como rey de felicitaros la Navidad y de transmitiros un mensaje de afecto y buenos deseos para el nuevo año. Un mensaje también de compromiso con mi vocación de servir a España con lealtad, responsabilidad y total entrega.

Por tanto, os agradezco que me permitáis nuevamente compartir con vosotros unos minutos en esta noche tan especial, y lo primero que quiero hacer, naturalmente, es desearos junto a la reina, la princesa Leonor y la infanta Sofía, la mayor felicidad y paz en estos días en los que nos reunimos con nuestras familias y seres queridos".

Y en estas horas queremos tener un recuerdo muy especial con todo nuestro cariño para las familias y personas más afectadas y que más han sufrido -incluso trágicamente- las consecuencias de las inundaciones y las riadas que se ha producido en España durante los últimos días como lo fueron otras muchas a lo largo del año.

Se dice y es verdad que el mundo no vive tiempos fáciles. Quizás nunca lo sean del todo, pero los actuales son, sin duda, tiempos de mucha incertidumbre, de cambios profundos y acelerados en muchos ámbitos que provocan en la sociedad preocupación e inquietud tanto dentro como fuera de nuestro país.

La nueva era tecnológica y digital, el rumbo de la Unión Europea, los movimientos migratorios, la desigualdad laboral entre hombres y mujeres o la manera de afrontar el cambio climático y la sostenibilidad, entre otras, son cuestiones, en fin, que están muy presentes y condicionan ya de manera inequívoca nuestras vidas.

Y junto a todo ello, la falta de empleo -sobre todo para nuestros jóvenes- y las dificultades económicas de muchas familias, especialmente aquellas que sufren una mayor vulnerabilidad, siguen siendo la principal preocupación en nuestro país.

Es un hecho que en el mundo -y también aquí-, en paralelo al crecimiento y el desarrollo, la crisis económica ha agudizado los niveles de desigualdad.

Así mismo, las consecuencias para nuestra propia cohesión social de la revolución tecnológica a la que me he referido antes, el deterioro de la confianza de muchos ciudadanos en las instituciones y, desde luego, Cataluña, son otras serias preocupaciones que tenemos en España.

Ahora, después de las elecciones celebradas el pasado 10 de noviembre, nos encontramos inmersos en el procedimiento constitucional previsto para que el Congreso de los Diputados otorgue o deniegue su confianza al candidato propuesto para la Presidencia del Gobierno.

Así pues, corresponde al Congreso, de acuerdo con nuestra Constitución, tomar la decisión que considere más conveniente para el interés general de todos los españoles.

Os decía al principio que no vivimos tiempos fáciles, pero también creo que, por eso precisamente, debemos tener más que nunca una confianza firme en nosotros mismos y en España, que siempre ha sabido abrirse camino cuando hemos afrontado el futuro con responsabilidad, con generosidad y rigor, con determinación, pero también con reflexión y serenidad. Y tenemos razones sobradas para tener esa confianza.

El progreso de un país depende en gran medida del carácter de sus ciudadanos, de la fortaleza de su sociedad y del adecuado funcionamiento de su estado.

El pasado 19 de junio tuve el gran honor de condecorar con la Orden del Mérito Civil a 41 ciudadanos procedentes de toda España. Mujeres y hombres, mayores y jóvenes de orígenes y condiciones diversos que son un verdadero ejemplo de dignidad y fiel reflejo de lo mejor de nuestra sociedad.

Pude apreciar personalmente su generosidad y espíritu solidario, su capacidad de sacrificio y superación, su disposición para ayudar a los demás y anteponer el bien común a los intereses particulares, su coraje en situaciones adversas; cualidades que son expresión de las virtudes cívicas que inspiran a la inmensa mayoría de nuestros ciudadanos.

Se trata, sin duda -y me interesa especialmente resaltarlo-, de actitudes que han ido forjando paso a paso la personalidad de los españoles y moldeando nuestra sociedad actual a lo largo de estas ya cuatro décadas de democracia.

Una sociedad que ha experimentado una transformación muy profunda como jamás antes en nuestra historia; que vive conforme a valores y actitudes compartidos con las demás sociedades libres y democráticas; que es y se siente profundamente europea iberoamericana; y que no está aislada, sino muy abierta al mundo y plenamente integrada en la sociedad global.

Una sociedad que ha hecho frente y ha superado situaciones muy difíciles con una serenidad y entereza admirables, demostrando una gran resistencia y madurez.

Una sociedad, en fin, emprendedora y generosa que desarrolla una gran creatividad y un liderazgo indiscutible en muchos campos como la ingeniería, la medicina, la ciencia, la cultura, el deporte o la empresa.

Vivimos en un estado social y democrático de Derecho que asegura nuestra convivencia en libertad y que ha convertido a España en un país moderno con prestaciones sociales y servicios públicos esenciales como en educación y en sanidad; que está equipado con una gran red de infraestructuras de comunicaciones y transportes de vanguardia, y garantiza como pocos la seguridad de los ciudadanos.Una nación, además, con una posición privilegiada para la relaciones internacionales gracias a su clara vocación universal, a su historia y a su cultura.

Quienes nos visitan, invierten aquí o deciden vivir entre nosotros, son testigos de todo ello, lo reconocen y lo destacan.Es mucho, así pues, lo que hemos construido juntos, lo que juntos hemos avanzado. Y podemos sentirnos muy orgullosos de los valores que inspiran a nuestros ciudadanos, de la energía, la vitalidad y el dinamismo de nuestra sociedad y de la solidez de nuestro estado.Y creo que es importante decirlo, no por una autoestima mal entendida, sino porque es una realidad contrastada que debemos poner en valor.

Ante esa realidad no debemos caer en los extremos ni en una autocomplacencia que silencie nuestras carencias o errores, ni en una autocrítica destructiva que niegue el cambio gran patrimonio cívico, social y político que hemos acumulado.

Sin duda queda mucho por hacer, por mejorar y renovar. Para ello es preciso tener una conciencia clara y objetiva de nuestras fortalezas y de nuestras debilidades; y, además, tener una visión lo más realista y completa de cómo y hacia dónde va el mundo.

Todo cuanto hemos logrado -como he comentado otras veces- no se ha generado de manera espontánea. Es el resultado, en última instancia, de que millones de españoles, gracias a nuestra Constitución, hemos compartido a lo largo de los años unos mismos valores sobre los que fundamentar nuestra convivencia, nuestros grandes proyectos comunes, nuestros sentimientos e ideas.

Y de entre esos valores quiero destacar en primer lugar el deseo de concordia que, gracias a la responsabilidad, a los afectos, la generosidad, al diálogo y al respeto entre personas de ideologías muy diferentes, derribó muros de intolerancia de rencor y de incomprensión que habían marcado muchos episodios de nuestra historia.

En segundo lugar, la voluntad de entendimiento y de integrar nuestras diferencias dentro del respeto a nuestra Constitución, que reconoce la diversidad territorial que nos define y preserva la unidad que nos da fuerza.

Y en tercer y último lugar, la defensa y el impulso de la solidaridad, la igualdad y la libertad como principios vertebradores de nuestra sociedad, haciendo de la tolerancia y el respeto manifestaciones del mejor espíritu cívico de nuestra vida en común.Estos valores llevan muchos años presentes entre nosotros y constituyen una seña de identidad de la España de nuestros días; pero no podemos darlos por supuestos ni tampoco olvidar su fragilidad, y por ello debemos hacer todo lo posible para fortalecerlos y evitar que se deterioren.

El tiempo no se detiene y España no puede quedarse inmóvil ni ir por detrás de los acontecimientos. Tiene que seguir recorriendo su camino sin encerrarse en sí misma como en otras épocas del pasado y levantando la mirada para no perder el paso ante los grandes cambios sociales, científicos y educativos que señalan el futuro.

Los desafíos que tenemos por delante no son sencillos, pero como en tantas ocasiones de nuestra reciente, estoy convencido de que los superaremos.

Confiemos en nosotros mismos, en nuestra sociedad; confiemos en España y mantengámonos unidos en los valores democráticos que compartimos para resolver nuestros problemas; sin divisiones ni enfrentamientos que solo erosiona nuestra convivencia y empobrecen nuestro futuro.

Tenemos un gran potencial como país. Pensemos en grande. Avancemos con ambición. Todos juntos. Sabemos hacerlo y conocemos el camino...Con ese ánimo y con ese espíritu, la reina, nuestras hijas y yo, os deseamos a todos -y de manera especial a cuantos estáis lejos, trabajando y velando por nuestro país, o prestáis aquí servicios esenciales en estas horas- muy felices pascuas y todo lo mejor para el Año Nuevo 2020.

Eguberri on. Bon Nadal. Boas festas."

miércoles, 19 de junio de 2019

Felipe VI conmemora el quinto aniversario de su llegada al trono apelando a "la convivencia"


MADRID.- Felipe VI ha conmemorado este miércoles los cinco años de su reinado con una apelación a "la senda de la convivencia" y reafirmando su compromiso de seguir sirviendo al conjunto de los españoles con una confianza plena en un "destino colectivo en democracia y libertad".

El Rey ha lanzado este mensaje en su intervención en el acto que ha presidido en el Palacio Real junto a doña Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía con motivo de cumplirse ese quinto aniversario de su llegada al trono y en el que ha impuesto 41 condecoraciones de la orden del mérito civil a otros tantos ciudadanos de toda España.
Un acto a semejanza del que se celebró al cumplirse el primer aniversario de su reinado y en el que han estado presentes tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell.
Las personas condecoradas son las que muestran esa "senda de la convivencia", según ha resaltado el monarca, quien no ha hecho referencia explícita en ningún momento a asuntos concretos que pueden afectarla como la situación en Cataluña.
Sí ha reiterado la vocación integradora de la Corona, su independencia y neutralidad, así como su promesa de ejemplaridad, dignidad, integridad y capacidad de sacrificio y entrega sin reservas a España que hizo el día de su proclamación ante las Cortes.
Un servicio a todos los españoles que ha asegurado que desde el primer momento ha guiado todas sus actuaciones como jefe del Estado y una responsabilidad que ha recalcado que va unida "a una confianza plena en nuestro destino colectivo en democracia y libertad".
El rey ha instado a mirar al futuro con ilusión, orgullo y determinación, con la confianza que da la voluntad de los ciudadanos de vivir en concordia y seguir dando pasos hacia un futuro de mayor bienestar y progreso.
El ejemplo de los condecorados le ha llevado a afirmar que demuestran que España es un gran país, capaz de superar las adversidades, avanzar y progresar.
"Un país generoso -ha apostillado-, lleno de vitalidad y comprometido con los valores democráticos que, por todo ello, no debe temer al futuro".
Felipe VI ha añadido que España es una nación de personas solidarias y comprometidas con el destino de sus semejantes, generosa, abierta y con gran empuje en la comunidad internacional.
"Somos un país que abraza al mundo, que se responsabiliza con una humanidad que deseamos en paz y en concordia y por la que trabajamos en todos los foros internacionales", ha añadido.
El Rey ha felicitado a todos los condecorados tras haberles entregado personalmente una a una sus distinciones y ha resaltado que hayan dado muestra de un compromiso excepcional con toda la sociedad y que sean la expresión de los mejores valores humanos y un orgullo para España.
También ha elogiado su coraje y valentía y que hayan actuado en todo momento sin esperar nada a cambio.
Por todo ello, el jefe del Estado ha mostrado su convencimiento de que se han convertido en una referencia ética y moral para las instituciones y ciudadanos españoles. 

lunes, 17 de junio de 2019

El rey de España, Felipe VI, investido caballero de la Orden de la Jarretera por Isabel II


WINDSOR.- Este lunes por la mañana en la capilla de San Jorge del castillo de Windsor, cerca de Londres, Su Majestad la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Isabel II, invistió a Su Majestad el Rey Felipe VI de España como Caballero de la Muy Noble Orden de la Jarretera.

Su Majestad el Rey español fue nombrado por Su Majestad la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte con motivo de la visita de Estado que realizaron Don Felipe y Doña Letizia en julio de 2017 al Reino Unido.
Durante el acto, también fue nombrado con la Orden de la Jarretera el Rey de los Países Bajos, que fue designado con motivo de su visita de Estado en octubre de 2018 al Reino Unido.
A su llegada a la capilla de San Jorge, Su Majestad la Reina permaneció en el exterior del porche Galilea, para presenciar el paso de la procesión de los Caballeros y Damas de la Noble Orden de la Jarretera, junto a Su Majestad la Reina de los Países Bajos y sus altezas Reales las duquesas de Cornualles y Cambridge y la condesa de Wessex.
Su Majestad el Rey de España se trasladó a pie en procesión a la capilla de San Jorge junto a su Majestad el Rey de los Países Bajos, precedido de sus Altezas Reales el duque de York y el conde de Wessex, seguidos por Sus Altezas Reales el príncipe de Gales y el duque de Cambridge.
Cerró la procesión Su Majestad la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte.
A continuación, se dio inicio a la interpretación del Himno Nacional Británico.
Seguidamente, Su Majestad el Rey es conducido por un oficial de la Orden para ocupar su lugar en la capilla, haciendo frente a la Soberana de la Orden.
Una vez sentada toda la congregación, Su Majestad la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte ocupó su lugar sentada en la parte alta del coro.

A continuación, tuvo inicio la ceremonia religiosa con el siguiente programa:
  • Rezo del Padre Nuestro
  • Tedeum
  • Lectura (Efesios 6. 10-18)
  • Credo
  • Acción de Gracias
  • Himnos
  • Bendición
Una vez finalizada la ceremonia, se formó nuevamente una procesión para la salida del templo, siendo cerrada como en su inicio por Su Majestad la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte.
Finalmente, Sus Majestades los Reyes se trasladaron en coche de caballos descubierto hasta el Castilla de Windsor, juntos a Sus Altezas Reales el duque y la duquesa de Cambridge dando por finalizado la ceremonia de investidura de Su Majestad el Rey como Caballero de la Muy Noble Orden de la Jarretera.
La Orden de la Jarretera es la más antigua y más importante del Reino Unido. Establecida por el Rey Eduardo III de Inglaterra en 1348 para reconocer el valor y la lealtad, la Jarretera inglesa y el Toisón de Oro español son las dos condecoraciones caballerescas más importantes y apreciadas de la historia europea.
La Orden incluye a la Reina, que es Soberana de la Jarretera, varios Miembros de la Familia Real, y veinticuatro caballeros o damas elegidas en reconocimiento a su trabajo. Los Caballeros de la Jarretera son elegidos personalmente por el Soberano para honrar a aquellos que han ocupado cargos públicos, que han contribuido de una manera particular a la vida nacional o que han servido al Soberano personalmente.
Los Caballeros Supernumerarios, o "Extranjeros", son monarcas de ultramar designados para la Orden, y se suman a los veinticuatro caballeros o damas. Su Majestad el Rey Don Juan Carlos de recibió la Orden en 1988, la Princesa (antes reina) Beatriz de la Holanda se convirtió en miembro de la Orden en 1989.
Los elementos identificativos de la Orden son la toga de terciopelo azul, el sombrero con pluma de avestruz y el escudo de San Jorge.

miércoles, 31 de octubre de 2018

Los poderes del Estado, en la primera intervención pública de la Princesa

MADRID.- La Princesa de Asturias se ha estrenado en su primer acto público con un homenaje a la Constitución, que este año cumple su 40 aniversario. Desde la tribuna del auditorio del Instituto Cervantes, la heredera de la Corona ha leído el artículo 1 de la Constitución ante la mirada aprobatoria y complacida de Felipe VI, de pie junto a ella, y en presencia de la Reina Letizia, la infanta Sofía y los máximos representantes del poder político, legislativo y judicial.

Tras la lectura del artículo de la Carta Magna, entre aplausos, ha besado a su padre y, al bajar de nuevo al patio de butacas, también a su madre. La Princesa Leonor ha cedido el testigo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien ha leído el artículo 2: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”.
La presidenta del Congreso, Ana Pastor, ha leído el artículo 3; el presidente del Senado, Pío García-Escudero, ha leído el artículo 4, dedicado a la bandera de España y al uso de las enseñas autonómicas, mientras que al del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas, le ha correspondido el 5 -“La capital del Estado es la villa de Madrid”- y al del Supremo, Carlos Lesmes, el 6, que consagra a los partidos como “instrumento fundamental para la participación política”.
La lectura del artículo 7, referido al papel de sindicatos y asociaciones empresariales, ha corrido a cargo de la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, tras la que han tomado la palabra los padres de la Constitución José Pedro Pérez-Llorca y Miquel Roca Junyent, en su caso con el artículo referido al respeto a la ley de ciudadanos y poderes públicos.
Los padres de la Constitución José Pedro Pérez-Llorca y Miquel Roca han puesto el broche final a la parte inicial -Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón no ha podido finalmente asistir. A Roca le ha tocado el artículo 9, el que establece que “los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico”.
El ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, Josep Borrell, y la de Política Territotrial y Función Pública, Meritxel Batet, han leído en catalán los artículos que les han correspondido en su turno en la lectura pública de la Constitución organizada este miércoles en el Instituto Cervantes. La ministra de Economía, Nadia Calviño, lo ha hecho por su parte en gallego, con el artículo 30.
Así se lo había ofrecido el Instituto, que ha preparado para la ocasión textos en todas las lenguas oficiales españolas. Borrell, que ha sido el primero de los ministros en leer, ha hecho uso de esta posibilidad para leer el nombre del Título primero, “De los derechos y deberes fundamentales”, y el texto del artículo 10.
“La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social. Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España”, dice textualmente.
A Batet le ha correspondido el 14, según el cual “los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.
Entre uno y otro han leído el ministro de Agricultura, Luis Planas, y el de Interior, Fernando Grande Marlaska, que ha leído el 13, el relativo a los derechos de los extranjeros, el derecho de asilo y la extradición.

sábado, 20 de octubre de 2018

El Rey homenajea a la mujer rural en su visita a Moal, en Asturias

OVIEDO.- El Rey ha rendido este sábado homenaje al "insustituible" papel de las mujeres del mundo rural por haber sustentado la vida cotidiana durante décadas con "un esfuerzo y un sacrificio ejemplares", a pesar de tantas dificultades a las que han tenido que hacer frente por el entorno y su condición social.

Felipe VI ha expresado este reconocimiento durante su visita, junto a la reina Letizia, a la aldea de Moal, galardonada este año con el Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias 2018 en reconocimiento a la labor que su centenar de vecinos hace por conservar las tradiciones y su privilegiada naturaleza.
El recorrido por Moal, que ha incluido una breve visita al cercano bosque de Muniellos, ha puesto el colofón a los actos en los que don Felipe y doña Letizia han participado desde el jueves con motivo de los Premios Princesa de Asturias.
A pesar de ser víctima de la despoblación, la pedanía, enclavada en el concejo suroccidental de Cangas del Narcea, cuenta con tres asociaciones, una de ellas, de mujeres, con las que los Reyes han compartido su tiempo para resaltar la contribución femenina en los pueblos.
"Gracias a las mujeres, la sociedad rural ha logrado sostenerse, incluso en medio de tantas dificultades, porque con valentía, con fortaleza, con optimismo y con profundo cariño, han sido las principales responsables del día a día, de la educación de los hijos y del cuidado de la familia, sobre todo de los mayores", ha elogiado el jefe del Estado.
Don Felipe se ha felicitado de que "ahora, cuando tantas cosas han cambiado y siguen cambiando para bien en la consideración social y del insustituible papel" de las mujeres del campo, estén "en la vanguardia" al ocupar puestos que "antes les fueron negados".
En un día fresco, con sol a ratos, Moal se ha volcado con la visita real engalanada con banderas de España y de Asturias.
A lo largo de la única calle, don Felipe y doña Letizia se han ido deteniendo en distintos puntos para charlar con los vecinos y conocer sus costumbres.
En un hórreo, un matrimonio le han enseñado a enristrar cebollas y doña Letizia ha desenvainado fabes tras las instrucciones recibidas.
También le han mostrado una foto del príncipe con trece años que él dedicó a su hijo después de que le enviara una carta desde el colegio del pueblo.
El momento más llamativo lo ha protagonizado el Rey cuando se ha animado a jugar al bolo vaqueiro, uno de los deportes rurales más arraigados en Asturias.
A pesar de ir vestido de traje, Felipe VI ha agarrado la bola de madera de más de dos kilos, la ha lanzado con fuerza y ha derribado la mayoría de los bolos, situados a unos seis metros, ante el asombro de la Reina y de los vecinos.
"Para ser la primera vez, ha sido espectacular, porque no es tan fácil como parece", ha destacado uno de los jugadores locales.
Los Reyes se han llevado de Moal una buena remesa de obsequios, como miel, sidra, jabones naturales y una talla de madera.
También cuatro camisetas, dos de ellas para sus hijas, Leonor y Sofía, de la carrera de montaña que todos los años se organiza por el robledal de Muniellos.
Al bosque, declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco, se han acercado posteriormente para admirar el robledal más grande de España y uno de los mejor conservados de Europa, con cuya madera se construyeron en su día varios barcos de la Armada Invencible.
"Es un placer y un privilegio vivir en este santuario de la naturaleza", ha subrayado el Rey, al que han acompañado el presidente del Principado, Javier Fernández, la ministra de Sanidad, la asturiana María Luisa Carcedo, y las autoridades del concejo.
En la reserva donde habitan una decena de osas con crías y que el fuego ha amenazado en un par de ocasiones, el Rey ha afirmado que la conservación del patrimonio natural es "signo de civilización".
"Nuestra relación con la naturaleza no puede consistir en explotarla abusivamente, sino en saber aprovecharla, en actuar sobre ella con generosidad, respeto y gratitud", ha remarcado don Felipe, que no ha dudado en gritar un "Viva Moal" para elogiar una villa de la que hay referencias históricas que se remontan a finales del siglo XII.
La tradicional comida de campo que los Reyes han compartido con los vecinos en una carpa.

ha puesto el broche a la visita, que se ha prolongado durante más de tres horas.

viernes, 19 de octubre de 2018

El Rey homenajea a la Constitución como lección de convivencia, que representa “democracia y libertad”


OVIEDO.- El Rey Felipe VI ha finalizado su discurso en la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias con un homenaje a la Constitución española, con motivo de su 40 aniversario, y se ha referido a ella como una “lección de convivencia” que representa “democracia y libertad” para los españoles.

La inminente efeméride ha servido al jefe de Estado para hacer un reconocimiento al texto que “recuperó para el pueblo español la soberanía nacional”, que “devolvió a los españoles su libertad y su condición de ciudadanos” y “que reconoció la diversidad de sus orígenes, culturas, lenguas y territorios”.
La Constitución, ha dicho, fue “fruto de la concordia entre españoles, unidos por un profundo deseo de reconciliación y de paz” y “unidos por la firme voluntad de vivir en democracia”. Así, ha remarcado que su 40 aniversario se celebrará como “un gran ejemplo” del que los españoles pueden sentirse “profundamente orgullosos”.
“Como una lección de convivencia que dignifica la política y engrandece nuestra Historia como la mejor muestra de la generosidad, la madurez, y la responsabilidad de todo un pueblo que ganó la democracia y la libertad”, ha añadido, remachando que “democracia y libertad es lo que representa y significa para España, para el pueblo español”, la Constitución de 1978, un mensaje que ha sido acogido con aplausos por el auditorio presente.
En la ceremonia de hace un año, las palabras finales del discurso de Felipe VI fueron, apenas unas semanas después del 1-O, para subrayar que España resolvería de acuerdo con la Constitución y las instituciones democráticas el “inaceptable intento de secesión de una parte de su territorio nacional”.
El Rey añadía entonces que Cataluña “es y será una parte esencial” de la España del siglo XXI, tras agradecer el apoyo a la democracia española de las instituciones europeas, a las que acababa de galardonar con el Premio Princesa de Asturias de la Concordia.
En su edición de 2018, Felipe VI ha tenido también palabras de “alegría y gratitud” hacia Asturias por su reciente visita, el pasado 8 de septiembre, a Covadonga y su presencia “ante un pueblo unido por sus sentimientos y por tantos siglos de historia”. 
“Por la historia de todos, raíz de España”, ha añadido.
Según ha dicho, “la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía tendrán para siempre ese día grabado en su corazón”. Esa visita a Covadonga, con motivo de su triple centenario –cien años del Parque Nacional, 13 centenario de los orígenes del Reino de Asturias y cien años la coronación canónica de su Virgen– fue el primer viaje oficial de la Princesa Leonor a la comunidad que da nombre a su título de heredera.
En su discurso, el Rey ha tenido palabras para todos los premiados en esta edición y ha recalcado que todos ellos comparten “una misma patria”, la del “conocimiento, de la cultura, de la ciencia y de la solidaridad” cuyas fronteras están “trazadas por la sabiduría, la entrega a unos ideales, el esfuerzo y la inteligencia”.
También ha dado la bienvenida al nuevo presidente de la Fundación Princesa de Asturias, Luis Fernández-Vega y ha agradecido el trabajo de su antecesor, Matías Rodríguez-Inciarte.
Los premiados, ha dicho, son “referencias” e “inspiración” para los tiempos actuales. En un momento en que a menudo “prima lo efímero y lo superficial”, la Fundación apuesta por “valores que permanecen” y por quienes sugieren “senderos nuevos y renovados”. “Autenticidad, respeto a la verdad y proyectos asentados en el tiempo sobre principios sólidos y convicciones profundas”, ha subrayado.
Del Premio de las Artes, el cineasta Martin Scorsese, ha destacado que la “grandeza de su obra” reside en “su búsqueda constante de la verdad y la redención”, su “pasión” por la vida y su capacidad para plasmar los claroscuros y “la ambivalencia de los sentimientos humanos”.
Al homenajear a Alma Guillermoprieto, Premio de Comunicación y Humanidades, ha destacado como la periodista afirma que “el mejor periodismo es el que reflexiona, el periodismo que indaga y verifica” y que el periodismo “es indispensable para la democracia”.
Después, ha puesto en valor el trabajo de la ONG Amref Health Africa, Premio de Cooperación Internacional, su objetivo de conseguir cobertura sanitaria universal para el continente en 2030 y su lucha contra la ablación. 
En concreto, ha destacado la lucha, desde los ocho años, de Nice Nailantei Leng’ete, que ha llevado a que miles de niñas hayan “conseguido escapar de un destino tan injusto como terrible, sustituyendo la mutilación genital por ritos de paso alternativos”.
Su trabajo, ha dicho, pone de manifiesto “la injusticia que muchos seres humanos viven a diario, solo por haber nacido en algún rincón olvidado del planeta” y cómo la indiferencia y el desánimo o el pesimismo “no ayudan nada”.
También ha aprovechado el Premio de la Concordia, concedido a la doctora en Biología Marina Sylvia Earle, para subrayar como el mar y las aguas, “el origen de la vida”, empiezan a estar en una situación “peligrosamente grave” por la sobreexplotación, la falta de oxígeno en las llamadas ‘zonas muertas’, el calentamiento de las aguas a causa del CO2 y los 8 millones de toneladas de plástico” que cada año se arrojan al mar. 
“Son señales alarmantes de una situación que es preciso revertir, que tenemos que cambiar sin dilación”, ha advertido.
De los premiados en la categoría de Deportes, los alpinistas Reinhold Messner y Krzysztof Wielicki, ha subrayado el espíritu de sacrificio y superación, la disciplina y el valor, y de la novelista Fred Vargas, Premio de las Letras –ausente de la ceremonia–, su concepción de que la creación artística sirve “para entrar y salir de la realidad, y también para mirarla a los ojos”.
En cuanto al Premio de Ciencias Sociales, Michael Sandel, ha incidido en su apuesta por que los ciudadanos se cuestionen “cómo trabajar unidos por una sociedad más racional, más informada y más dichosa”.
En la categoría de Investigación Científica y Técnica, donde el premiado es Svante Pääbo, uno de los fundadores de la Paleogenética, ha destacado como “la ciencia, que siempre mira al futuro, lo hace en muchas ocasiones sumergiéndose en el pasado, interpretándolo y aprendiendo de él”.

Los Reyes, recibidos entre aplausos y abucheos a su llegada al 'Teatro Campoamor', de Oviedo

OVIEDO.- Cientos de manifestantes han mostrado varias pancartas, una de ellas con el ya clásico lema de 'Fartones', y otras críticas con la Monarquía y con la situación social y laboral de Asturias.

Los Reyes de España han llegado al Teatro Campoamor, en Oviedo, en medio de los abucheos, silbidos y gritos de protesta de las centenares de personas que se concentraban en contra de los Premios Princesa de Asturias 2018. Al otro lado de la calle, más cerca del Campoamor y en mitad del sonido de cientos de gaitas, el resto de público ha aplaudido a Don Felipe y Doña Letizia.
Unas 400 personas se han concentrado en la plaza de La Escandalera de Oviedo para protestar contra los Premios Princesa de Asturias y la monarquía, y han abucheado a las autoridades y galardonados que se dirigían al teatro Campoamor para asistir a la ceremonia de entrega de estos galardones.
Los manifestantes se han congregado en la plaza a primera hora de la tarde, con pancartas bajo el lema “Asturies nun tien rei” y una, suspendida en el aire con globos de helio, que calificaba a la familia real como “fartones”. 
También han mostrado banderas independentistas asturianas y pancartas con alusiones a las pensiones o al conflicto de Duro Felguera, entre otros.
Durante toda la tarde han realizado cánticos contra la familia real, la monarquía y los Premios Princesa de Asturias. La intensidad de los abucheos ha alcanzado su punto más álgido a la llegada de los reyes al Teatro Campoamor, donde ha tenido lugar la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias.
Frente a esta manifestación, a la altura del Campo San Francisco, se ha congregado otro grupo de defensores de la monarquía, con dos pancartas con la bandera de España y bajo los lemas “España no se rinde” y “Por la unidad de España ¡Viva el rey!”.
Asimismo, repartidos por la acera de la calle Uría, varios ciudadanos portaban pequeñas banderas de España, así como en la plaza de La Escandalera y frente al teatro, que también han aclamado durante el trayecto al Teatro Campoamor al líder del PP, Pablo Casado, y de Ciudadanos, Albert Rivera.

lunes, 24 de septiembre de 2018

Felipe VI aplica a la Familia Real la subida de sueldo del funcionariado

MADRID.- Felipe VI ha aplicado un año más a las retribuciones de la Familia Real y del personal de La Zarzuela la misma subida establecida para los funcionarios, en este caso el 1,5 por ciento, de modo que él percibirá 242.769 euros brutos en 2018; doña Letizia 133.530 euros; y el rey Juan Carlos 194.232 euros.

Según los datos publicados por la Casa del Rey en su web oficial sobre la distribución interna de la partida de 7.887.150 euros asignada a esta institución en los Presupuestos Generales del Estado, el capítulo dedicado a la Familia Real se sitúa en 679.818 euros, frente a los 668.952 euros del año anterior.
Tal como explica la Casa en su web, este incremento de 10.866 euros “representa la aplicación de una subida del 1,5 por ciento anual, al que se añade un 0,25 por ciento de julio a diciembre, equivalente a la contemplada para los altos cargos del Gobierno de la nación” por la ley de Presupuestos para 2018.
El 1,5 por ciento de subida anual de sueldos -más el 0,125 por ciento adicional correspondiente a ese 0,25 de julio a diciembre- establecido para todos los funcionarios es el que se aplica tanto a Felipe VI, la reina Letizia, don Juan Carlos y doña Sofía como a los altos cargos de Zarzuela, al personal laboral y a los complementos retributivos para trabajadores procedentes de otros organismos.
Al igual que en años anteriores, la retribución de don Juan Carlos representa un 80 por ciento de la de Felipe VI, mientras que la percibida por la reina Letizia supone un 55 por ciento y la de doña Sofía, fijada en 109.260 euros, un 45 por ciento.
Como es habitual, la partida más destacada del desglose interno de los presupuestos de la Casa del Rey es la de gastos de personal, con 3,83 millones de euros, que suponen un 48,63 por ciento del total, seguida de gastos corrientes en bienes y servicios (2,78 millones), Familia Real, inversiones (477.000 euros) y fondo de contingencia (112.000 euros).
El gasto en bienes y servicios disminuye en 95.606 euros y refleja la “política de ahorros y ajustes” de la Casa, que continúa su “línea inversora en innovación y adquisición de medios”, con un capítulo global de Inversiones que crece en 26.000 euros y una atención especial a las nuevas tecnologías de la comunicación, a las que dedica el 80 por ciento de los gasrtos por servicios de empresas y profesionales.
La asignación presupuestaria de 7.818.890 euros que ha recibido la Casa del Rey para 2018 es un 0,87 por ciento superior a la del pasado ejercicio, después de cuatro años de recortes, dos de congelación y una subida del 0,56 por ciento en 2017.

viernes, 16 de marzo de 2018

Felipe VI recibe a Evo Morales en su visita a Madrid

MADRID.- Felipe VI ha recibido en el Palacio de la Zarzuela al presidente de Bolivia, Evo Morales, quien se encuentra de visita oficial en Madrid para reunirse también con el jefe del Gobierno, Mariano Rajoy, y con empresarios.

El Rey y Morales han entrado juntos en el Salón de Audiencias para posar ante los medios gráficos, ante los que se han saludado con cordialidad.
El mandatario boliviano, que ha lucido su tradicional chaqueta con motivos andinos, ha intercambiado unas breves palabras con don Felipe antes de saludar al resto de la comitiva.
Por parte boliviana, le ha acompañado el canciller, Fernando Huanacuni, y la vicecanciller, Carmen Almendras.
Junto a ellos han estado el alto comisionado de la Marca España, Carlos Espinosa de los Monteros, y el embajador de España en Bolivia, Enrique Ojeda.
A continuación, el Rey y Morales han mantenido un encuentro en el despacho oficial para intercambiar impresiones sobre la relación bilateral.
En víspera de viajar a Madrid, el presidente de Bolivia aseguró que a don Felipe le considera “más un amigo”, a pesar de la posición crítica que siempre ha mantenido hacia las monarquías, de las que ha dicho que son “un insulto a la Humanidad y a la vida”.
Felipe de Borbón estuvo en la investidura de Morales en enero de 2006, cuando accedió al cargo, y volvió a asistir al comienzo de su segundo mandato en 2010.
Sin embargo, en 2015, tras su reelección, no le invitó con la justificación de que quería liberarse de “las monarquías del mundo” y, en su lugar, fue el presidente del Congreso, Jesús Posada.
Morales llegó anoche a la capital española y esta mañana, antes de ir a Zarzuela, ha mantenido un desayuno de trabajo con el presidente del grupo ACS y del Real Madrid, Florentino Pérez, en el hotel en el que se aloja.
Su intensa agenda incluye un encuentro este mediodía con empresarios en la sede de la CEOE y con Rajoy en el Palacio de la Moncloa.
Con los empresarios, el presidente boliviano tiene la intención de trasladarles su queja por el presunto incumplimiento de obras públicas en su país.
“Voy a quejarme, yo he cumplido, ellos no han cumplido”, dijo Morales esta semana en La Paz.
En su cita con Rajoy, Morales va a abordar diferentes cuestiones de ámbito político y comercial y también le va a pedir el apoyo de España para que los bolivianos puedan viajar sin visado a los países europeos del espacio Schengen, entre los que hay libre circulación, como ya hacen los colombianos y los peruanos.
La intención de Morales es verse además con el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, con quien le une una buena amistad.
Zapatero participó el pasado 21 de febrero en un acto en Madrid de apoyo al dirigente boliviano junto al líder de Podemos, Pablo Iglesias, y el de IU, Alberto Garzón, con los que Morales también baraja la posibilidad de mantener un encuentro antes de marcharse, aunque todavía no está confirmado.
Desde Madrid, Morales va a viajar a última hora de la tarde a La Haya (Países Bajos) para presidir una delegación de Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia de Naciones Unidas.
El lunes 19 y el martes 20 va a tener lugar ante este tribunal una vista de alegaciones en el proceso que Bolivia abrió en 2013 contra Chile, al que reclama una salida al mar.
El mandatario boliviano ha visitado España en numerosas ocasiones y esta vez lo hace a un año de que se celebren elecciones presidenciales.
Aspira a continuar en el Gobierno hasta 2025, cuando cumpliría 19 años en el poder, a pesar del referéndum celebrado en 2016 en el que se rechazó la posibilidad de su reelección.
No obstante, el Tribunal Constitucional del país andino dictaminó que sí podría presentarse de forma indefinida a las elecciones, por lo que su partido, el Movimiento al Socialismo, le proclamó candidato el pasado mes de diciembre.

domingo, 25 de febrero de 2018

Felipe VI llama a la cooperación Estado-Cataluña para conservar el «éxito continuado» del 'Mobile'

BARCELONA.- El Rey ha llamado hoy a mantener una "firme" cooperación entre el Gobierno central, la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona "con objetivos claros y en beneficio de todos", para que esta ciudad prolongue su historia de "éxito continuado" como sede del Mobile World Congress (MWC).

En su primera visita a Cataluña desde hace seis meses, cuando asistió a la manifestación contra el terrorismo tras los atentados de Barcelona y Cambrils, don Felipe ha presidido la cena previa al MWC en el Palau de la Música, donde no han querido recibirle a su llegada ni el presidente del Parlament, Roger Torrent, ni la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.
En su discurso, Felipe VI se ha dirigido a los cerca de 200 invitados fundamentalmente en inglés, si bien con algunas frases en castellano y en catalán, idioma en el que ha subrayado que la cooperación entre el Gobierno de España, la Generalitat y el Ayuntamiento es "una clave evidente" del éxito logrado por la celebración del Congreso Mundial del Móvil en Barcelona desde 2006.
"Este mismo compromiso de nuestras Administraciones, corporaciones y compañías debe ser siempre un propósito esencial para que este encuentro siga consolidando de cara al futuro su proyección e influencia a todo el mundo; y lo haga desde aquí mismo, desde Barcelona, candidata para albergar el centro tecnológico europeo que desarrolle la tecnología 5G", ha añadido.
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha reivindicado este domingo la ciudad de Barcelona como sede del Mobile World Congress (MWC), de la que ha subrayado que es una ciudad de futuro, plural, de oportunidades para todos y que "defiende los derechos humanos".
Lo ha dicho en el acto de bienvenida del MWC en el Palau de la Música, en el que ha participado dando su apoyo institucional, aunque no ha participado en la recepción al Rey Felipe VI, que preside el acto, y tampoco le recibirá en la inauguración de la feria prevista para este lunes.
En la cena del acto de este domingo, la alcaldesa comparte mesa con Felipe VI; el ministro de Turismo, Energía y Agenda Digital, Álvaro Nadal; el presidente del Parlament, Roger Torrent, y el presidente del Grupo Banco Mundial, Jim Yong Kim, entre otros.

Tensión durante la cena

El rey Felipe VI ha compartido mesa con la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el presidente del Parlament, Roger Torrent, en la cena previa al arranque del Mobile World Congress (MWC), y justo momentos después de que tanto Colau como Torrent no quisieran recibirle a su llegada en protesta por el papel del monarca en la crisis catalana y en especial tras los incidentes del 1 de octubre. Las imágenes difundidas de la cena han mostrado a Felipe VI y al resto de comensales con el semblante serio y visiblemente tensos.
No obstante, Felipe VI y Colau sí se han saludado y han intercambiado unas palabras en un aparte antes de la cena institucional. A pesar de que la alcaldesa de Barcelona ha plantado al rey en el acto de recibimiento oficial celebrado en el vestíbulo de entrada al Palau de la Música, luego ha buscado un momento para acercarse a él y hablar durante un minuto antes del inicio de la cena, según fuentes conocedoras del breve encuentro.
El presidente del Parlament de Cataluña, Roger Torrent, tampoco ha asistido al recibimiento al monarca pero sí ha estado en la cena, como Colau, aunque en ningún momento se ha intentado acercar al rey.
Otra diferencia en las actitudes de la alcaldesa de Barcelona, la líder de Catalunya en Comú, y el presidente del Parlament, de ERC, es que la primera ha aplaudido el discurso que ha hecho el rey ante los asistentes a la cena, mientras que Torrent no lo ha hecho.

Colocación en la mesa

La aplicación del protocolo de la tradicional cena ha llevado a Colau a sentarse en la mesa presidencial junto al presidente del Parlament catalán, Rogent Torrent, y junto al consejero delegado de Vodafone, Vittorio Colao.
Delante de la alcaldesa y de Torrent se encontraban un representante del GSMA, la asociación que organiza el Mobile, y el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo. A la derecha del monarca se ha sentado la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. Unos 200 invitados, representantes de corporaciones y compañías que participan en el Mobile, han compartido la cena con el monarca, las autoridades locales y los miembros del GSMA.
En su discurso, Felipe VI se ha dirigido a los cerca de 200 invitados fundamentalmente en inglés, si bien con algunas frases en castellano y en catalán, idioma en el que ha subrayado que la cooperación entre el Gobierno de España, la Generalitat y el Ayuntamiento es "una clave evidente" del éxito logrado por la celebración del Congreso Mundial del Móvil en Barcelona desde 2006.
"Este mismo compromiso de nuestras Administraciones, corporaciones y compañías debe ser siempre un propósito esencial para que este encuentro siga consolidando de cara al futuro su proyección e influencia a todo el mundo; y lo haga desde aquí mismo, desde Barcelona, candidata para albergar el centro tecnológico europeo que desarrolle la tecnología 5G", ha añadido.

domingo, 24 de diciembre de 2017

Felipe VI honra la memoria de su padre el rey emérito ante el 40º aniversario de su entronización y la crisis de régimen


MADRID.- El Rey ha advertido esta noche en su Mensaje de Navidad que Cataluña no puede retomar el camino del enfrentamiento y la exclusión tras la celebración de las elecciones autonómicas el pasado jueves, y ha instado a recuperar la serenidad y el respeto mutuo. En su cuarto discurso de Navidad, Don Felipe ha agregado que cualquier ciudadano puede defender libre y democráticamente sus opiniones, «pero no imponer las ideas propias frente a los derechos de los demás».

El Monarca, que ha transmitido su Mensaje desde el salón de Audiencias del Palacio de La Zarzuela, también ha destacado el compromiso de los españoles con su nación y, aunque no ha hecho mención expresa a la presencia de las banderas en los balcones de decenas de miles de hogares, ha subrayado el arraigo de los principios democráticos y los valores cívicos, más allá «de lo que nos podíamos imaginar».

Don Felipe ha hecho balance de los últimos 40 años de democracia y calificó esta etapa como «la historia de un gran triunfo de todos los españoles», aunque ha reconocido que «no todo han sido aciertos» y pidió el «compromiso de toda la sociedad» para «corregir» situaciones complejas.

Además de dedicar gran parte de su discurso a España y a la situación en Cataluña, el Jefe del Estado también ha aludido a otros problemas de los ciudadanos, como el paro y la desigualdad social, el terrorismo yihadista, la corrupción, la Unión Europea, el cambio climático y la violencia de género.

Texto íntegro del Mensaje

A continuación, se reproduce el texto íntegro del Mensaje de Navidad del Rey:

«Me dirijo a todos vosotros para felicitaros la Navidad y transmitiros junto a la Reina, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía nuestros mejores deseos para el año 2018. Y os agradezco que en esta noche de encuentro de familias y de seres queridos, me permitáis acompañaros unos minutos para compartir con vosotros algunas reflexiones cuando estamos ya a punto de terminar el año.

Compromiso con España

2017 ha sido en España, sin duda, un año difícil para nuestra vida en común; un año marcado, sobre todo, por la situación en Cataluña, a la que luego me referiré. Pero también ha sido un año en el que hemos comprobado el compromiso muy sentido, firme y sincero de los españoles con la España democrática que juntos hemos construido. Porque a lo largo de los últimos 40 años, hemos conseguido hacer realidad un país nuevo y moderno, un país entre los más avanzados del mundo.

Balance de cuarenta años

Hemos asentado definitivamente la democracia, incluso superando hace décadas un intento de involución de nuestras libertades y derechos. Somos una parte esencial de una Unión Europea con la que compartimos objetivos y una misma visión del mundo. Frente al terrorismo hemos conseguido hacer prevalecer la vida, la dignidad y la libertad de las personas con la fuerza de nuestras convicciones democráticas. Y hemos llevado a cabo, en fin, la transformación más profunda de nuestra historia en muchos ámbitos de nuestra vida: en educación y en cultura, en sanidad y en servicios sociales, en infraestructuras y en comunicaciones, o en defensa y seguridad ciudadana.

En definitiva, a lo largo de todos estos años de convivencia democrática, los derechos y libertades, el progreso y la modernización de España, y también su proyección y relevancia internacional, han ido de la mano. Y todo ese gran cambio, todo ese gran salto sin precedentes en nuestra historia, ha sido posible gracias a una España abierta y solidaria, no encerrada en sí misma; una España que reconoce y respeta nuestras diferencias, nuestra pluralidad y nuestra diversidad, con un espíritu integrador; una España inspirada en una irrenunciable voluntad de concordia.

En el camino que hemos recorrido, desde luego, hay que reconocer que no todo han sido aciertos; que persisten situaciones difíciles y complejas que hay que corregir, y que requieren de un compromiso de toda la sociedad para superarlas.

La historia de un triunfo

A pesar de todo ello, el balance tan positivo de todos estos años es innegable. Tenemos que apreciarlo y valorarlo. Merece la pena y nos lo merecemos como país y como sociedad. Porque la historia de la España que juntos hemos construido es la historia de un gran triunfo de todos los españoles. Una España a la que no debemos renunciar, que debe ilusionar y motivarnos, y que debemos seguir construyendo, mejorándola, actualizándola, sobre la base sólida de los principios democráticos y los valores cívicos de respeto y de diálogo que fundamentan nuestra convivencia.

Unos principios y valores que, como hemos comprobado incluso en este año 2017, están profundamente arraigados en nuestra sociedad, en la vida diaria de nuestros ciudadanos, y tienen raíces muy hondas en las conciencias y en los sentimientos de los españoles. Mucho más de lo que nos podíamos imaginar.

Una democracia madura

España es hoy una democracia madura, donde cualquier ciudadano puede pensar, defender y contrastar, libre y democráticamente, sus opiniones y sus ideas; pero no imponer las ideas propias frente a los derechos de los demás.

Respetar y preservar los principios y valores de nuestro Estado social y democrático de Derecho es imprescindible para garantizar una convivencia que asegure «la libertad, la igualdad, la justicia y el pluralismo político», tal y como señala nuestra Constitución. Porque cuando estos principios básicos se quiebran, la convivencia primero se deteriora y luego se hace inviable.

Elecciones catalanas

Hace unos días, los ciudadanos de Cataluña han votado para elegir a sus representantes en el Parlament, que ahora deben afrontar los problemas que afectan a todos los catalanes, respetando la pluralidad y pensando con responsabilidad en el bien común de todos. El camino no puede llevar de nuevo al enfrentamiento o a la exclusión, que -como sabemos ya- solo generan discordia, incertidumbre, desánimo y empobrecimiento moral, cívico y -por supuesto- económico de toda una sociedad.

Un camino que, en cambio, sí debe conducir a que la convivencia en el seno de la sociedad catalana -tan diversa y plural como es- recupere la serenidad, la estabilidad y el respeto mutuo; de manera que las ideas no distancien ni separen a las familias y a los amigos. Un camino que debe conducir también a que renazca la confianza, el prestigio y la mejor imagen de Cataluña; y a que se afirmen los valores que la han caracterizado siempre en su propia personalidad y le han dado los mejores momentos de su historia: su capacidad de liderazgo y de esfuerzo, su espíritu creativo y vocación de apertura, su voluntad de compromiso, y su sentido de la responsabilidad.

El paro y la desigualdad

Pero superar los problemas de convivencia que ha generado esta situación no nos puede hacer olvidar, por supuesto, otras serias preocupaciones y desafíos de la sociedad española, que también condicionan nuestro futuro y a los que me voy a referir muy brevemente: nuestra economía y el empleo han mejorado sustancialmente, pero la creación de puestos de trabajo estables tiene que ser siempre un objetivo esencial y prioritario. Como igualmente no puede caer en el olvido la obligación y la responsabilidad de afrontar la desigualdad y las diferencias sociales, sobre todo tras las consecuencias generadas por la reciente crisis económica, que tanto daño ha hecho a no pocas familias, y ha afectado tanto al futuro de muchos jóvenes.

Terrorismo

El terrorismo yihadista sigue siendo una amenaza mundial y este año nosotros lo hemos sufrido directamente en Barcelona y Cambrils. Los españoles sabemos muy bien que solo desde la unidad democrática, la firmeza del Estado de Derecho, y la eficacia de la cooperación internacional, podremos vencerlo y derrotarlo. Y así lo haremos, teniendo siempre muy presentes el recuerdo y el respeto permanente a sus víctimas.

Corrupción

La corrupción se mantiene también como una de las principales preocupaciones de la sociedad, que demanda que sigan tomándose las medidas necesarias para su completa erradicación y que los ciudadanos puedan confiar plenamente en la correcta administración del dinero público.

Europa

Por otra parte somos Europa, y Europa se encuentra en estos momentos en una encrucijada histórica. España debe recuperar su protagonismo en un proyecto europeo que ahora requiere una mayor vitalidad e impulso. Europa -y España con ella- tiene que hacer frente a unos retos que son globales y ante los que no cabe la debilidad o la división sino la fortaleza de la unión.

Cambio climático

La defensa del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático no son problemas menores ni secundarios por la dimensión y los riesgos que acarrean y que ya estamos sufriendo. Debemos ser muy conscientes de ello, e implicarnos todos mucho más. Y España debe mantenerse firme en sus compromisos ante un problema que afecta a todo el planeta y que requiere soluciones no sólo globales, sino verdaderamente urgentes.

Violencia de género

Tenemos otras muchas preocupaciones -desde luego- pero esta noche no quiero olvidarme de las mujeres que, en un silencio tantas veces impuesto por el miedo, sufren la violencia de género. Una lacra inadmisible que nos hiere en nuestros sentimientos más profundos y nos avergüenza e indigna. Mantengamos la firmeza y el apoyo político para ayudar y defender a las víctimas y concienciemos a toda la sociedad contra esa violencia, criminal y cobarde, que degrada nuestra convivencia.

Confianza en el futuro

2018 nos espera en unos días y debemos seguir construyendo nuestro país, porque la historia no se detiene. Y no hemos llegado hasta aquí para temer al futuro sino para crearlo. Y estoy seguro de que nadie desea una España paralizada o conformista, sino moderna y atractiva, que ilusione; una España serena, pero en movimiento y dispuesta a evolucionar y a adaptarse a los nuevos tiempos. 

Sintámonos, sin complejos, orgullosos de todo lo que hemos conseguido porque es mérito de todos; confiemos en lo que siempre nos ha unido, en lo que somos, tal y como somos, y sobre todo en lo que podemos alcanzar juntos con una fe firme en nuestras convicciones y en nuestras capacidades.

Si seguimos por ese camino, si lo hacemos así, y con todas nuestras energías, yo estoy convencido de que el año que viene -y los que vendrán después- serán mucho mejores. Sin duda. Ese es mi deseo para todos en esta noche tan especial. Muchas gracias. Feliz Navidad, Eguberri on, Bon Nadal y Boas festas. Buenas noches. Y Feliz y próspero año 2018».